martes, 17 de mayo de 2022

DIÁLOGOS EN URRETXU: ¿CÓMO VES EL AMBIENTE ENTRE LA GENTE DE URRETXU Y ZUMARRAGA?

Amanecer en Urretxu y Zumarraga desde Irimo
Este miércoles 18 de mayo realizaremos el cuarto diálogo en la Casa de Cultura de Urretxu a las 18:30. 

El pasado 27 de abril nos reunimos 8 personas y, tras una votación, se eligió uno de los temas propuestos anteriormente que ponía los pies en el suelo de la vida cotidiana: ¿Cómo vemos el ambiente entre la gente de Urretxu y Zumarraga? No obstante, a partir de él iban surgiendo otros más profundos como la relación entre el individuo y la sociedad, la influencia del capitalismo en el bienestar o la felicidad. He aquí algunas de las reflexiones y respuestas que ofrecieron los participantes: 

Por una parte, se percibe una falta de sentimiento de comunidad, sin embargo, paradójicamente, también se percibe que la gente tiene ganas de participar de forma comunitaria en algo ilusionante y esperanzador. A la vez, también se nota crispación y enfado individual entre la gente joven. 

Se ve a una juventud muy acomodada y pasiva como lo corrobora el poco movimiento estudiantil, y también una juventud enfadada con la generación adulta debido a la situación a la que se les ha abocado, desilusionada con el presente y futuro y radicalizada ante un capitalismo neoliberal, tal y como se aprecia en algunas organizaciones juveniles. En cuanto a la gente adulta, se la ve inactiva, a la expectativa, a la espera, envuelta en una cierta incertidumbre y pasividad. 

Asimismo, en general, se nota una falta de compromiso social que se relaciona con una falta de autoestima colectiva (mayor en Zumarraga que en Urretxu). Por autoestima colectiva se entiende el sentimiento de orgullo por pertenecer a una comunidad. Aquí se puso como ejemplo contrario el caso de Oñati, un pueblo donde sí se percibe esa autoestima colectiva y, por lo tanto, mayor compromiso social. Hubo también quien percibe un escaso espíritu de lucha entre la gente, si exceptuamos movilizaciones como las de los pensionistas, a favor de la apertura 24 horas del centro de salud y contra los peajes. 

Otras intervenciones se centraron más en el declive económico, industrial y comercial de ambos pueblos (en contraste, por ejemplo, con Beasain y la comarca de Goierri): el cierre de Arcelor, la desaparición de comercios locales (gracias a los cuales el dinero se quedaba aquí) y la apertura de determinados comercios (Eroski, Todo a cien) que provocan que el dinero se vaya fuera de ambas localidades), la dificultad para la apertura de nuevas empresas, las precarias condiciones de trabajo a las que deben enfrentarse los jóvenes... Estos factores provocan inseguridad económica, poca vida social, tristeza y apatía, ambiente nocturno apagado... todo ello agravado por los efectos de la covid, que, junto a la revolución digital, ha provocado un retroceso de la gente a la esfera privada y un individualismo mayor, es decir, una desconexión del individuo con su sociedad en detrimento de la esfera política. 

Ante esta visión un tanto pesimista, se recordó que, en comparación con otros países o comunidades, vivimos en una comunidad que goza de un alto nivel de renta, de vida, de retribución y de servicios, así como un cierto tejido industrial y el hospital comarcal. Asimismo, se ensalzó la labor que realiza Urola Garaiko Lanbide Eskola, facilitando, por una parte, la integración social de jóvenes locales y, sobre todo, inmigrantes (actualmente hay en UGLE alumnos de 32 nacionalidades) y, por otra, facilitando su integración laboral con unos índices de colocación muy altos. 

Por último, hubo también quien piensa que lo ocurre en Urretxu y Zumarraga no es más que un reflejo más general de una crisis de identidad que vive la sociedad contemporánea, una sensación de que el capitalismo actual no funciona, no resuelve los problemas y la gente está desorientada en busca de alternativas, de nuevos referentes e, incluso, de nuevas formas de entender el bienestar y la felicidad. Para terminar, hubo acuerdo en la mayoría de las percepciones y opiniones que se lanzaron. 

El desacuerdo fue mayor en el tema del capitalismo. Mientras que para algunos es un sistema que ya no sirve debido a los problemas que genera (especialmente, las crisis y sus consecuencias), para otros es el único sistema que funciona y genera riqueza, como lo muestra el hecho de que hasta China haya adoptado el capitalismo, lo cual no impidió reconocer que necesite de una cierta regulación. 

Percibí una cierta nostalgia y desazón en los participantes al hablar del presente, pues era inevitable comparar la situación actual con el pasado en el que había multitud de comercios locales (se puso como ejemplo el declive de la calle Iparragirre de Urretxu), pujanza económica debido a la actividad industrial y empresarial y también un mayor compromiso por parte de la ciudadanía en reivindicaciones sociales y políticas. Hubiera estado bien contrastar esta visión con la de los jóvenes actuales, pero ¿su ausencia en este tipo de diálogos es precisamente un síntoma de esa falta de conciencia comunitaria y compromiso social o hay otras razones? Esta pregunta bien podría dar lugar a otro diálogo. ¿Te animas? Será el próximo 18 de mayo a las 18:30 en la Casa de Cultura de Urretxu.

domingo, 24 de abril de 2022

DIÁLOGOS EN URRETXU: ¿EL GÉNERO DEBER SER BINARIO O NO BINARIO?

Paisaje binario
Este miércoles 27 de abril, continuaremos con el tercer diálogo en la Casa de Cultura de Urretxu a las 18:30.

El día 30 de marzo, nos reunimos cinco personas (tres hombres y dos mujeres). Propuse retomar las preguntas de la sesión anterior:

  1. ¿El género tiene que ser binario o no binario?
  2. ¿Se podrían estabilizar los precios de los combustibles?
  3. ¿Por qué somos inflexibles y rigurosos con algunas personas?
  4. ¿Hay que mandar armas a Ucrania o no?
  5. ¿Puede haber amistad sin sexo entre un hombre y una mujer?
  6. ¿Cómo nos afecta la guerra?
Se añadieron otras dos preguntas:

7. ¿Cómo vemos el ambiente en las calles de Urretxu y Zumarraga?
8. ¿Por qué nos hemos olvidado de las otras guerras?

Tras la votación, salió elegido el 1.
Antes de empezar el diálogo, se vio necesario definir algunos conceptos: sexo (determinación natural), género (construcción cultural), transgénero (persona que se identifica con su sexo pero no con el género asignado), transexual (persona que no se identifica con su sexo), cisgénero (persona que se identifica con su sexo y el género asignado).
Todas las respuestas defendieron la tesis de que el género no debe ser binario y se dieron varios argumentos:
  • No debe ser binario porque, si hay dos géneros, se establecen entre los dos géneros unas relaciones de poder en las que un género domina al otro y, por lo tanto, uno de los dos géneros sale perdiendo.
  • No debe ser binario porque, de esa manera, las personas van a tener libertad a la hora de establecer su identidad personal.
  • No debe ser binario porque, si lo es, las personas que no se identifiquen con su género, sufrirán el acoso y la presión social.
  • No debe ser binario porque hay que superar el pensamiento dicotómico en el que vivimos. Según este pensamiento, dividimos la realidad en parejas de contrarios que simplifican la complejidad y diversidad humanas. Permitir la diversidad y complejidad producirá felicidad. 
A continuación, animé a los participantes a explorar la posibilidad de defender la tesis de que el género debiera ser binario. Se aportó el argumento de que sería defendible en el caso de valorar la simplicidad en lugar de la diversidad y complejidad. Esa simplicidad (masculino-femenino) aportaría unos referentes claros a las personas, lo cual aumentaría su seguridad, mientras que la desaparición de los géneros aportaría inseguridad.

Luego, pregunté qué problemas pueden surgir de la desaparición de los géneros. He aquí algunos que se propusieron:
  • Crispación, desorientación, vacío... al perder los referentes tradicionales. Para atenuar estos efectos la solución sería educar en el respeto a la persona y a la diversidad.
  • Resistencia ante un cambio que supone la desaparición de los géneros y de las relaciones de poder.
  • Ver el cambio como una traición, ya que algunos hombres pueden ver como traidores a otros que renuncian a su género. Asimismo, puede haber mujeres que no acepten a los hombres transgénero como mujeres. Aquí se hizo referencia al concepto "terf" (trans-exclusionary radical feminist = feminista radical transexcluyente). El hecho de que cualquier hombre puede ser considerado mujer, puede perjudicar a la mujer.
  • Al ser la adolescencia un periodo de dudas, inseguridades y cambios, puede ser perjudicial aplicar a adolescentes tratamientos hormonales o cambios de sexo irreversibles basándose solo en lo que sienten, ya que el sentimiento es voluble y puede cambiar en esas edades.
  • Peligro para las políticas de igualdad, ya que, si no va a haber hombres y mujeres, ¿qué sentido tiene luchar por la igualdad entre hombres y mujeres?
Este es un tema muy ideologizado, es decir, que las personas tienden a posicionarse en la postura más afín a su ideología político-social. Desde este punto de vista la ideología es un inconveniente para un diálogo crítico, ya que, nos impide comprender otras posiciones ideológicas. De ahí que sea importante trabajar otras perspectivas. No obstante, debo resaltar el talante abierto en el que discurrió el diálogo. 

Fue una sesión intensa en la que aprendí mucho, pues es este un tema muy vivo sobre el que se hacen nuevas aportaciones a diario. Es una de las cosas positivas sobre el diálogo: no llegué a ninguna conclusión definitiva, pero entendí mejor el problema. 

Como no podía ser de otra manera, dejamos la cuestión abierta y nos citamos para este miércoles 27 de abril a las 18:30 en la casa de Cultura de Urretxu. ¿Te animas?

viernes, 15 de abril de 2022

"YO PENSABA QUE LOS QUE GOBIERNAN ERAN INTELECTUALES"

 Y. tiene 16 años. Vino hace dos años de Malí sin hablar ni una pizca de español y ya lo habla mejor que muchos de sus compañeros que lo tienen como lengua madre. Es curioso, avispado e inquisitivo, y me gustaría que siguiera estudiando, pero él está empeñado en empezar a trabajar cuanto antes. El día en que comenzó la invasión de Ucrania sus compañeros entraron a clase comentando alborotados la posibilidad de una tercera guerra mundial como si fuera el estreno de una película de superhéroes. Él, sin embargo, callaba cabizbajo y taciturno. “¿Qué pasa Y.?”, le pregunté. “Pues… que yo creía que los que gobiernan eran… (buscó durante unos segundos la palabra adecuada)... intelectuales”, me respondió mientras se señalaba con el dedo índice la cabeza”. 

La idea del Bien obnubilada por la ignorancia

Comprendí su decepción (agravada seguramente con los sucesos que se están viviendo en su país), pues...  ¡quién no tiene una lista de chascos que empiezan por ese "yo creía que..." que se van sucediendo camino a la madurez! Lo quise consolar contándole que un filósofo llamado Platón también quedó muy decepcionado con los gobernantes de su época y luego busqué el fragmento de su Carta VII: “Y me vi obligado a reconocer… que no cesará en sus males el género humano hasta que los que son recta y verdaderamente filósofos (intelectuales, en boca de Y.) ocupen los cargos públicos, o bien los que ejercen el poder en los Estados lleguen, por especial favor divino, a ser filósofos en el auténtico sentido de la palabra". 

Así pues, aprovechando su respuesta, aparqué el libro, convoqué al resto y tratamos de aclarar qué quería decir con la palabra "intelectual". Él asociaba este término a "pensar", "razonar" y "ser inteligente". Pero enseguida nos dimos cuenta de que un gobernante puede ser pensar, razonar y ser inteligente y, sin embargo, ser un mal gobernante. Así pues, ¿qué más hace falta para que un gobernante sea un buen gobernante? ¿Qué cualidades debería tener un buen gobernante? ¿Qué debería saber y conocer? ¿Cómo debería actuar? ¿Cómo lo distinguiríamos de un gobernante no intelectual? 
Luego les invité a pensar si cada uno de ellos sería un buen gobernante y me extrañó que la mayoría confesara que no. ¿Por qué?¿Cuáles son los principales obstáculos para haya buenos gobernantes? 

El resultado no fue La República II y salieron muchos prejuicios y tópicos sobre los políticos, pero también ideas muy interesantes. 

¿Y tú serías un buen gobernante? ¿Por qué?

lunes, 28 de marzo de 2022

DIÁLOGO EN URRETXU ESTE MIÉRCOLES 30 DE MARZO

Foto: Carlos Mediavilla Arandigoyen

Este miércoles 30 de marzo realizaremos el segundo diálogo de la iniciativa DIALOGANDO del ayuntamiento de Urretxu con el objetivo de pensar y dialogar en grupo. Será en la Casa de Cultura a las 18:30.

En la anterior sesión del 9 de marzo nos reunimos 8 personas (6 mujeres y 2 hombres). Pedí que se propusieran algunos temas y las propuestas fueron las siguientes:

  1. ¿Por qué no aceptamos las decisiones de las otras personas? 
  2. ¿El género tiene que ser binario o no binario?
  3. ¿Se podrían estabilizar los precios de los combustibles?
  4. ¿Por qué somos inflexible y rigurosas con algunas personas?
  5. ¿Hay que mandar armas a Ucrania o no?
  6. ¿Puede haber amistad entre hombres y mujeres sin sexo?
  7. ¿Cómo nos afecta la guerra?

Como se puede observar, una preocupación giraba en torno a las relaciones (sobre todo entre madres e hijos) (1, 4). Otra, en torno a la guerra de Ucrania (5,7) y sus derivaciones (3). Por último, los temas 2 y 6 se relacionaban con el sexo, el género y la amistad.

Se eligió por votación el primero y las respuestas que se dieron se enfocaron en las siguientes ideas:

Las emociones, es decir, no aceptamos las decisiones y comportamientos de las otras personas en la medida en que nos producen emociones negativas. En este sentido, se apuntó la necesidad de profundizar en las emociones, en el aspecto cognitivo de las mismas, pues no es lo mismo la preocupación que el  miedo o la angustia. En esta graduación de las emociones intervienen nuestros pensamientos e imaginaciones.

La aceptación o no aceptación de lo que no está en nuestra mano. Esta división ya establecida por los filósofos estoicos entre lo que depende de mí y no depende de mí nos recuerda que no aceptar lo que no está en mi mano es fuente de sufrimiento. Aunque sea imposible la imperturbabilidad total ante lo que hacen los demás, es necesario aceptar la realidad tal y como es, no tal y como nos gustaría que fuera, pues, si no, nos condenamos a la frustración.

Este tema nos llevó también a tocar de pasada el tema de la muerte e incluso la guerra, que también forman parte de la realidad. La aceptación no es indiferencia, es dejar de luchar contra algo que no podemos controlar, dejar de exigir a la realidad que sea como nos gustaría que fuese. En este sentido, las decisiones y comportamientos de las otras personas no están bajo nuestro control. Podemos intentar influir en ellas, pero es distinto hacerlo desde la aceptación o desde la no aceptación.

Otro tema que también salió fue el de qué tipo de relaciones y vínculos establecemos entre las personas, sobre todo entre madres e hijos, e incluso se problematizó un tipo de maternidad, un modelo de ser madre en el que esos vínculos siguen siendo muy fuertes e impiden la aceptación de lo que los hijos son y deciden.

Seguiremos este miércoles 30 en Aizpurunea, Casa de Cultura de Urretxu. Si hay tema nuevo, lo incluiremos. Si no, elegiremos otro de los propuestos.


lunes, 7 de marzo de 2022

TALLERES PARA PENSAR Y DIALOGAR EN URRETXU

El ayuntamiento de Urretxu ha programado una serie de actividades para mayores de 65 años en torno a tres pilares: ocio, salud e inquietudes intelectuales. Y dentro de ese programa voy a realizar cinco talleres para pensar y dialogar que se llevarán a cabo los miércoles 9 y 30 de marzo, el 27 de abril, el 18 de mayo y el 8 de junio en la Casa de Cultura de Urretxu, de 18:30 a 20:30

Los talleres tendrán distintos formatos:

  • Proponer preguntas sobre un tema, elegir una e ir respondiéndolas por turnos estableciendo un diálogo.
  • Elegir un tema problemático que despierte interés o preocupación y reflexionar sobre los problemas que los participantes encuentren en él.
  • Elegir un tema y relacionarlo con las experiencias personales de cada uno para intentar ver qué tienen en común y en qué se diferencian.

El diálogo tendrá unas normas necesarias para trabajar el pensamiento y el diálogo. He aquí algunas:

  • Pedir la palabra para hablar.
  • Indicar qué intención se tiene a la hora de hablar.
  • Justificar y argumentar las opiniones que se den.
  • Analizar los problemas que aparecen en las opiniones que emitimos.
  • Trabajar los desacuerdos de una manera argumentada, constructiva y colaborativa.
  • Utilizar cualquier actitud que se dé en el diálogo como problema sobre el cual reflexionar y hablar.
Aunque sean sesiones programadas para mayores de 65 años, la entrada es libre para cualquier persona de cualquier edad.

Más información sobre el programa de actividades, aquí.

domingo, 2 de enero de 2022

¿POR QUÉ LA ENFERMEDAD MENTAL ES TABÚ EN LA SOCIEDAD?

Invitado por Itsaslore, participante habitual de los cafés filosóficos, el pasado 28 llevamos a cabo el café filosófico en Irura, pueblecito de la comarca de Tolosa que visité por primera vez y en el que tuve la ocasión de ver algo curioso: uno de los pocos frontones donde se practica el trinquete, que es una modalidad del juego de pelota. 

Nos reunimos cuatro personas en la sala circular de la antigua escuela: Itsaslore, Maite, Ane y yo, con mucha distancia de seguridad, ventanas y puerta abiertas. Como yo me encargo de guiar el diálogo, las participaciones corrieron a cargo de estas tres compañeras que, para ser solo tres, dieron lugar a un diálogo en euskara muy fecundo. Se propusieron las siguientes preguntas:

  1. ¿Qué es la identidad?
  2. ¿Por qué algunos temas son tabú en la sociedad?
  3. ¿Qué es la realidad?
  4. ¿Es bueno resistirse a la deshumanización imperante?
  5. ¿Por qué nos da vergüenza la tristeza?

Se eligió la segunda, que se reformuló concretando algunos temas que son tabú en la sociedad: la enfermedad mental, la muerte y el sexo. Para no abrir muchos frentes, se eligió el primero, de tal forma que la pregunta se reformuló de esta manera: ¿Por qué la enfermedad mental es un tema tabú en la sociedad? Resumo aquí las ideas más importantes del diálogo:

Es un tema tabú porque nos da miedo. Por una parte, miedo a una actitud agresiva o violenta de quien padece una enfermedad mental. Por otra parte, nos da miedo porque dichas personas pueden tener  comportamientos que se sitúan fuera de la normalidad, con la inseguridad que ello conlleva. La normalidad es el grupo, la aceptación, la consonancia; mientras que, fuera de la normalidad, nos acecha la exclusión, la no aceptación, la disonancia.

También nos da miedo poder llegar a empatizar con estas personas y llegar a cuestionarnos nuestra vida o hacernos preguntas sobre qué necesitamos para estar bien. La experiencia de observar a personas que no siguen el camino marcado por la sociedad en cuanto al trabajo, la familia, las costumbres, la moral o las convenciones sociales... puede provocar que dudemos de nuestra forma de vida y que nuestra confianza o seguridad en el sistema social se tambalee.

Además, la enfermedad mental nos recuerda la amenaza de que perdamos el control de nuestra propia cordura, es decir, que perdamos la cabeza en contra de nuestra propia voluntad. Aunque esto pueda suceder al azar o por factores internos, puede haber circunstancias externas que desaten esta pérdida del control, como, por ejemplo, no cumplir las expectativas sociales, o sea, no estar a la altura de lo que la sociedad nos exige para ser reconocidos, y vivir esa experiencia como un fracaso y una pérdida de sentido vital.

Otra razón de que la enfermedad mental se considere tabú es que dicho problema no se vea, se oculte, que pase inadvertido, como si no existiera, con el objetivo de que la sociedad marque y mantenga nítidamente los límites de la normalidad y evite que los individuos tengan la tentación de traspasarlos.

Esta última actitud fue criticada, ya que, si bien es más cómodo cerrar los ojos a dicha realidad, si la sociedad en general aceptara estos casos y aumentara nuestro conocimiento, este conocimiento aumentaría el  bienestar de todos, tanto de los que padecen la enfermedad, como de los que conviven con ellos.

También se relacionó este tema con otras de las preguntas planteadas: por qué nos da vergüenza la tristeza. Al igual que con la enfermedad mental, se propuso la hipótesis de que, con la tristeza, nos salimos de la "normalidad", lo cual quiere decir que lo normal en nuestra sociedad es estar alegre. Pero si la tristeza forma parte de nuestra naturaleza y la sociedad nos obliga a estar o a aparentar estar alegres, vivimos en una sociedad hipócrita, artificial, dominada por la "happycracia" (término acuñado por la socióloga Eva Illouz y el psicólogo Edgar Cabanas). Así, se da la paradoja de que es la propia sociedad la que nos provoca malestar obligándonos a estar alegres. 

Nuestra sociedad no es ajena a este fenómeno que se relaciona con el al capitalismo: la alegría es activa, y estando alegres somos más manipulables, más explotables, más productores y más consumidores; mientras que la tristeza nos empuja a la pasividad, a la quietud y lentitud y falta de deseo.

La sesión fue valorada positivamente. El hecho de contar con tres participantes hizo que el diálogo fuera pausado y fructífero. Hubo momentos de silencio para pensar, hubo momentos para articular pensamientos que, dentro de nuestra mente parecen claros, pero que al convertirlos en palabras se complican o incluso dudamos de ellos (es el efecto que produce escucharse a uno mismo lentamente, conscientemente y en voz alta). Dos de las participantes desconocían el método de café filosófico que utilizo y confesaron que al principio se asustaron un poco, ya que pensaban que el café iba a ser una especie de tertulia. Sin embargo, comprendieron mejor la diferencia entre un café "filosófico" y una tertulia. En el primero hay un esfuerzo por profundizar en nuestras opiniones, lo cual nos puede llevar a indagar en nuestras creencias, a hacerlas conscientes, a problematizarlas, a escuchar y escucharnos, a buscar conceptos, etc, lo cual, como he dicho, requiere un esfuerzo considerable; mientras que una tertulia no es más que una sucesión de opiniones que, muchas veces, no son ni nuestras.

Sin embargo, también se recalcó que ese esfuerzo es reconfortante, pues se sale de la sesión con la sensación del deber cumplido: el deber de pensar la realidad y de pensarse uno mismo. Aunque... ¿es el pensar un deber moral? Bien podría ser este el tema de otra café filosófico.