lunes, 6 de abril de 2020

ESTE JUEVES, CAFÉ FILOSÓFICO POR INTERNET

La filosofía es una reflexión profunda y rigurosa sobre cualquier experiencia humana. La pandemia que sufrimos nos ha obligado a vivir confinados y experimentar una situación inédita en nuestras vidas. Pasadas tres semanas, todos hemos reflexionado y nos hemos hecho preguntas sobre qué significa todo esto que está ocurriendo. 

Os invito a compartir vuestras reflexiones este jueves 9 de abril de 18:00 a 20:00 horas.

CÓMO HACERLO:
Quienes queráis participar deberéis responder a este correo confirmando vuestra asistencia.
  • Utilizaremos la herramienta Hangouts Meet, que es muy sencilla.
  • Antes de las 18:00 horas del jueves os enviaré un correo con la invitación para que os unáis a la sesión.
  • A las 17:55 horas abrís el correo y clicáis en UNIRSE A LA REUNIÓN. Una vez dentro, clicáis en UNIRME AHORA. Y cuando estéis ya en la reunión, veréis abajo tres iconos de izquierda a derecha: activar/desactivar micro, salir de la llamada, activar/desactivar cámara. Activáis la cámara y ya está. Cuando queráis hablar, deberéis activar el micro, y desactivarlo cuando terminéis de hablar. Y cuando termine la sesión, clicad en Salir de la llamada. Si alguien quiere hacer una prueba antes del jueves para asegurarse, que me lo diga.


METODOLOGÍA:
Como siempre, yo haré de guía del diálogo, cuidando de que el mismo discurra por derroteros filosóficos y se respeten las normas básicas:
  • Hablaremos por turnos, en lugar de pedir la palabra levantando el brazo.
  • Quien quiera hablar, deberá decir su nombre, responder a la pregunta y argumentarla.
  • Intentaremos responder a la pregunta de manera breve, clara y concisa.
  • Cuando terminemos la primera ronda de turnos, abriremos la segunda en la que podremos seguir respondiendo o hacer algo con las respuestas dadas (preguntar a alguien para profundizar, definir un término, criticar -en el sentido filosófico del término-una respuesta...).
  • En caso de que no hubiera tiempo para que hablásemos todos, podríamos hacer otra sesión el viernes o sábado, si la mayoría lo quisiera.

TEMA:
Para que no se disperse excesivamente el diálogo, plantearemos una sola pregunta, pero lo suficientemente abierta para que cada uno la concrete. La pregunta sería esta:
  • ¿Qué he descubierto yo en esta experiencia... 

Al ser una pregunta tan abierta, debéis acotarla a uno de estos aspectos:
  • ...sobre mí? ¿He descubierto algo en mí que desconocía o no era consciente: una emoción, valor moral, una creencia, mi relación con los demás, sobre cómo paso el tiempo confinado, lo que considero importante o esencial...?
  • ...sobre algún valor moral (positivo) o contravalor (negativo) que impera en mi sociedad?
  • ...sobre algún aspecto de las relaciones sociales  o comportamientos que he observado?
  • ...sobre el sentido de la vida?
  • ...sobre la ciencia, el conocimiento?
  • ...sobre la naturaleza?
  • ...sobre la economía?
  • ...sobre la forma en que trabajamos y el significado del trabajo?
  • ...sobre el Estado y sus funciones?
  • ...sobre Europa?
  • ...sobre la política y los políticos?
  • ...sobre la libertad, los derechos y obligaciones?
  • ...sobre la familia y los vínculos familiares?
  • ...sobre los medios de comunicación y redes sociales?
  • ...cualquier otro aspecto?

A la hora de responder:
  • Elegid el aspecto sobre el que habéis descubierto algo: por ejemplo, sobre mí, la ciencia, la política, la familia, otro...
  • Decid qué habéis descubierto en esta experiencia, a poder ser, a través de una palabra o concepto o frase breve: por ejemplo, en esta experiencia he descubierto... X o he descubierto que... X
  • Argumentad, es decir, ¿en qué os basáis (dato, hecho, información, observación, reflexión...) para decir que habéis descubierto eso: he descubierto X porque Y..., o me baso para ello en...Y.
Ya lo sabes, si te animas, confirma tu asistencia respondiendo a este correo. ¡Estaremos encantados de contar contigo! Y si queréis invitar a alguien que no recibe este correo, reenviádselo para que me responda y le pueda enviar la invitación.

¡SAPERE AUDE!








lunes, 6 de enero de 2020

CAFÉS FILOSÓFICOS: DE LA MUERTE, A LOS PERROS Y MASCOTAS

En el café filosófico del lunes 23 de diciembre, las preguntas propuestas fueron:
¿Por qué nos asusta la muerte?
¿Por qué el ser humano ha desterrado la verdad como método?
¿El dinero cambia a las personas?
¿Vivimos en una sociedad violenta?
¿Cuándo una persona deja de ser responsable de un delito?

Resultó ganadora la primera. La muerte es un tema estrella en los cafés. Es la tercera vez que lo tratamos: dos en Zumárraga y una en Benavente. Las respuestas a la pregunta fueron las habituales. La muerte nos asusta porque es algo negativo, porque es el fin de la vida, porque tenemos ansias de inmortalidad, porque nos asusta lo desconocido...

Una participante cuestionó el supuesto implícito en la pregunta: que la muerte nos asusta. Para comprobarlo, pregunté a quién le asustaba morir. De los 14 asistentes, 8 respondieron que sí y 6 contestaron que no. Otra participante cuestionó el hecho de que produzca miedo, puesto que, más que miedo, produce tristeza o dolor debido a la pérdida.

El resto del diálogo giró en torno a la inmortalidad. Por una parte, se apuntaron formas de inmortalidad: somos energía que ni se crea ni se destruye, solo nos transformamos. La transmisión de genes hace que seamos inmortales, puesto que perduramos a través de nuestros descendientes. Por último, ser recordados nos da otra forma de inmortalidad. También hubo quien argumentó contra el deseo de inmortalidad, ya que, si fuéramos inmortales, nada tendría valor ni intensidad y languideceríamos en un eterno presente. Así pues, nuestra mortalidad consciente da a la vida valor e intensidad porque sabemos que la vamos a perder, quizá para siempre.

Por último, hubo quién destacó la inutilidad de hablar sobre algo imposible como la inmortalidad. Y también aparecieron las religiones como formas de atenuar el miedo a la muerte.


El lunes día 30 las preguntas fueron las siguientes:
¿Por qué corremos tanto?
¿Es necesario desglobalizarse?
¿Es posible hablar de inteligencia animal?
¿Por qué proliferan tanto los perros y mascotas?

Elegida la última, se aportaron multitud de causas. Una causa giró en torno a la imitación o la moda: copiamos lo que otros hacen. Otra causa fue que los perros y mascotas están sustituyendo a miembros de la familia: a un hermano en las familias con un solo hijo; a un hijo en parejas jóvenes que no desean tener hijos; en otras ocasiones son los propios hijos mayores quienes les compran a sus padres ancianos un perro o mascota para que les sustituyan a ellos; otras veces el perro o mascota sustituye a una pérdida por muerte, separación o divorcio... En esta causa se relacionó el aumento de perros y mascotas con el cambio de modelo de familia o con el problema demográfico. 

Otra causa es el aumento de la soledad. Ante esta cuestión, se apuntaron razones de por qué hay gente que prefiere buscar la compañía de una mascota a la de un ser humano: una mala experiencia afectiva, falta de comprensión entre las personas, la deshumanización de la sociedad con la pérdida de valores como la compasión hacia el otro, el amor, o el esfuerzo para cuidar a niños o padres; el egoísmo, la lealtad incondicional de un perro, las facilidades que da una mascota para entablar una relación sin conflictos... Estas causas apuntaban más a un cambio de valores.

Alguien apuntó como causa el hecho de tener una relación con un ser vivo unas veces para buscar una satisfacción y otras por utilizar al animal para desahogar con él la frustración o rabia y establecer una relación de dominio con él. También se aportó la utilización de la mascota como una terapia familiar (recomendada incluso por psicólogos): cuando hay un conflicto o tensión familiar, introducir un perro o mascota puede ayudar a aligerar la tensión. Otras veces el animal resuelve problemas de comunicación familiar o problemas de falta de afecto o amor, de tal forma que alguien puede sentirse más querido por un perro que por miembros de su familia, o puede conseguir una comunicación más afectiva con un animal que con un familiar. 

Más causas: socializarse, relacionarse o ligar con otras personas que también tienen perros o mascotas; el surgimiento de una industria que convierte a los animales en productos de consumo asequibles para cualquiera (democratización de los perros, que antes los podían comprar y mantener solo las clases pudientes); aumento de los servicios para perros y animales; distinguirse y llamar la atención con perros o animales exóticos; facilitar la integración en una cuadrilla o grupo y conseguir su aceptación. Hubo una mención a los propietarios de perros de razas peligrosas: gente con problemas de falta de autoestima, gente que transfiere su agresividad a estos perros...

En las conclusiones finales se subrayó que la proliferación de perros y mascotas refleja los cambios y problemas que se están produciendo en la familia, sociedad e individuo: incomunicación, soledad, consumismo, deshumanización, egoísmo, individualismo... Y terminamos pensando, cómo no, en lo interesante que sería profundizar en cada uno de esos problemas...

Gracias a todos los participantes. Y gracias a Ana, quien, además de participar en el café, sacó las fotos.