martes, 26 de julio de 2022

CAFÉS FILOSÓFICOS EN BENAVENTE, ZAMORA

Pues eso, que me voy con la música a otra parte. En primer lugar a Villanueva de las Peras, donde pasaré el verano y dos veces desalojada a causa de los incendios que están asolando esta tierra. Por una parte, voy con la misma ilusión de siempre; por otra, me envuelve una cierta tristeza por lo que voy a encontrar: un paisaje negro y quemado en muchas zonas y el ánimo apesadumbrado o indignado de mucha gente; aunque con el coraje suficiente para sobreponerse a semejante calamidad. Los cafés filosóficos en Benavente son posibles, como hasta ahora, gracias a la buena disposición de Antonio Vega, concejal de Educación, Bienestar Social e Igualdad, quien, además, confecciona el cartel que los anuncia y asiste a los mismos.

lunes, 18 de julio de 2022

FILOCAFÉ: ¿QUÉ CARACTERÍSTICAS CONFORMAN LA MALDAD?

Este miércoles 20 de julio llevaremos a cabo el último café filosófico, pero en lugar de realizarlo en la Casa de Cultura de Zumárraga, será en el centro SABIAM de Enrique Zaldua, en la calle Ipeñarrieta 5 de Urretxu

El pasado día 13 se propusieron tres temas nuevos a los que ya teníamos:

  1. ¿Quién vigila a los vigilantes?
  2. Fotografía: Carlos Mediavilla Arandigoyen
    ¿Hemos salido mejor o peor de la pandemia?
  3. ¿Se ha sobrevalorado la leyenda rosa anglo-alemana? 
  4. ¿Somos solidarios?
  5. ¿Por qué no ha habido una indignación similar a la de Ucrania con la matanza de Melilla?
  6. ¿Por qué nos empeñamos en tener razón?
  7. ¿Cómo nos mueven las creencias?
  8. ¿Tenemos que cambiar el sistema de pensiones?
  9. ¿Qué características conforman la maldad?

Salió elegido este último propuesto la sesión anterior. Las primeras intervenciones dieron vueltas en torno al tema pero sin adentrarse demasiado, lo cual parecía presagiar la dificultad de la pregunta: que si la maldad es una característica humana, que si es una cosa es la maldad y otra lo que las religiones interpretan que es la maldad, que si la maldad es algo subjetivo, que si todos podemos ser buenos y malos...  

En otras intervenciones apareció el concepto de "moral" y fue necesario detenernos y aclararlo porque estaba generando confusión. Para ello utilicé la distinción que hizo el filósofo José Luis López Aranguren entre moral con estructura y moral como contenido. La primera expresa la libertad inherente al ser humano que debe elegir entre distintas opciones para realizarse y, la segunda, las normas que van decantando esa realización. 

Otro término relacionado fue el de "libertad", ya que, se supone que la maldad es fruto de la libertad, por lo que los animales, por ejemplo, no pueden tener maldad. La maldad requiere, por lo tanto, de conciencia y voluntad, poder representarse la acción y que esa acción nazca de una decisión no determinada por nada ni por nadie. Al caracterizar la acción libre como una acción consciente y voluntaria se planteó un par de veces si los niños pueden tener maldad, sin que entrarámos en esa cuestión, y que bien podría ser el tema de otro café. Por último, se diferenció también entre "mal" y "maldad". El primero es un concepto muy amplio que englobaría todos los aspectos de la realidad que se consideran malos o dañinos (incluida la maldad), mientras que la maldad quedaría restringida a las acciones humanas.

He aquí algunas respuestas:
  • Facultad de transgredir libre y conscientemente determinados límites con la intención de provocar un daño a alguien.
  • Un participante utilizó la teoría de la maldad humana y el factor D del psicólogo Charles Spearman y definió la maldad como un narcisismo exacerbado que prioriza el bien propio sobre cualquier otro aspecto de la realidad. 
  • Para otro participante, no todo daño infligido a alguien es maldad, existe una graduación y la maldad depende de la gravedad del daño, a lo que otra participante añadió el carácter sádico: sentir placer y disfrutar con el daño causado. También se propuso que en la maldad, el agresor culpabiliza a la víctima del daño recibido.
  • En cuanto al concepto de "daño", se apuntó que debe considerarse así en el contexto cultural en el que se realice la acción, tocando de esta manera la cuestión de la maldad como algo absoluto o como algo relativo.
Ante esa problemática, propuse a los participantes hacer una lista de acciones que podrían englobarse como ejemplos de "maldad" y difícilmente justificables. He aquí algunas propuestas:
  • Abusar sexualmente y violar a bebés y niños.
  • Abusar del poder de diferentes formas: acoso sexual, violación, genocidios...
  • Acusar falsamente a alguien de algo que no ha hecho.
  • Difamar: hablar mal de alguien a otra(s) persona(s), incluso aunque lo que se diga de ella sea cierto.
  • Tomarse la venganza por su mano.
  • El violencia política a través de organizaciones terroristas o terrorismo de Estado.
  • El sadismo o disfrute con el daño causado.
  • La cosificación de las personas en casos como la esclavitud o en conquistas de territorios.
  • El farmacéutico o médico que da un tratamiento a un enfermo con la intención de agravar su mal en lugar de aliviarlo
Al hilo de estas propuestas se plantearon otras preguntas:
  • ¿Existe la maldad en soledad y sin posibiidad de hacer daño a otro ser humano?
  • ¿Uno se hace daño a sí mismo cuando hace daño a los demás?
  • ¿Es también maldad dañar el medio ambiente?
  • Si la cooperación aumenta el bienestar, ¿por qué existe la maldad?
Por último, se citaron dos pensadores que reflexionaron profundamente sobre est cuestión: Agustín de Hipona y su preocupación por hacer compatibles la existencia del mal y la existencia de Dios infinitamente bueno (lo cual le llevó a sostener que el mal es la ausencia del bien); y Hannah Arendt y la distinción que hizo entre el mal absoluto, el mal radical y el mal banal a partir del análisis de los totalitarismos nazi y estalinista.

En fin, fue una sesión muy abstracta en la que tuve problemas para entender algunas aportaciones y evitar que el tema se dispersara en multitud de ramificaciones. Sin embargo, la reflexión filosófica en grupo en torno a un tema tan apasionante como este, fue un placer que compensó cualquier dificutad. 

¿Te animas? El siguiente será este miércoles 20 de julio a las 18:30 en el centro SABIAM, Ipeñarrieta 5, Urretxu.
 

lunes, 11 de julio de 2022

FILOCAFÉ: ¿POR QUÉ SE PERMITEN EN FIESTAS CONDUCTAS NO NORMALIZADAS?


Este miércoles 13 de julio haremos el tercer café filosófico del verano. ¡Ah! Y el último café filosófico del miércoles día 20 será en el centro Sabiam, en la calle Ipeñarrieta 5 de Urretxu, invitados por Enrique Zaldua. 
Las preguntas planteadas el pasado día 6 fueron las siguientes:

  • ¿Estamos echando hacia atrás el reloj de la historia? (tema del café del 29 de junio).
  • ¿Somos solidarios?
  • ¿Por qué no ha habido una indignación similar a la de Ucrania con la matanza de Melilla?
  • ¿Por qué nos empeñamos en tener razón?
  • ¿Cómo nos mueven las creencias?
  • ¿Tenemos que cambiar el sistema de pensiones?
  • ¿Qué características conforman la maldad?
  • ¿Por qué se permiten en las fiestas conductas no normalizadas? 
Elegida esta última, he aquí algunos apuntes sobre el diálogo. En primer lugar intentamos aclarar el concepto de "conducta no normalizada", que se relacionó, por una parte, con conductas no habituales (tanto positivas como negativas) y, por otra, con conductas "transgresoras" que violan una norma o ley.

La mayoría de los participantes estuvo de acuerdo con el supuesto de que se permiten y dieron diferentes argumentos. Se permiten:
  • Para dar respuesta a una necesidad de evasión que se lleva a cabo siendo esos días "otra persona", tal y como ocurre, por ejemplo, en carnavales.
  • Para dar respuesta a una necesidad de libertad que durante el resto de los días normales del año no se tiene.
  • Para aliviar la tensión individual y social que le gente va acumulando, de tal forma que la transgresión funciona como válvula de escape.
  • Para que los partidos políticos no pierdan prestigio y votos.
  • Para conseguir con ello una cierta paz social, algo así como el "pan y circo" de los romanos para que la gente olvide que está oprimida.
A partir de aquí surgieron algunas interesantes preguntas que quedaron sin respuesta (aunque algunas preguntas son, más bien, como se podrá comprobar, afirmaciones encubiertas):
  • Santuari de la Mare de Déu (Josep Maria Jujol), Montferri
    ¿Podemos vivir sin evadirnos? 
  • ¿Por qué necesitamos evadirnos?
  • ¿De dónde surgen esa supuesta necesidad de libertad y esa tensión individual y social acumulada?
  • ¿Esa paz social puede convertirse en control social? ¿Se permiten esas trangresiones para, en el fondo, tener más controlada a la gente?
  • ¿Las fiestas sirven como adormidera o para despertar conciencias?
  • ¿Por qué se unen en las fiestas el poder político y el poder religioso (como ocurre, por ejemplo, el 2 de julio en la ermita de La Antigua? 
  • ¿Habría que cambiar las tradiciones? 
  • ¿Qué criterios serían válidos para saber si una tradición debe ser cambiada o no?
  • ¿Habría que laicizar las fiestas y despojarlas de su sentido religioso?
Un participante problematizó la pregunta al no estar de acuerdo con el supuesto de que se permiten, pues lo que se hace es no sancionar. Asimismo, se problematizó el concepto de "transgresión", ya que, ¿a qué llamamos transgresión? Si nos comparamos con otras culturas como la mediterránea, aquí el nivel de transgresión es mínimo, por no decir inexistente. También explicó que las fiestas populares son rituales de afirmación comunitaria, que esa supuesta opresión y control no son tales, ya que vivimos en sociedades liberales y que la conviencia social requiere ciertas normas que regulen las libertades individuales, lo cual no supone una represión. También defendió el hecho de que las fiestas sirven para experimentar el regocijo y la alegría de vivir, y que la religiosidad puede tomar diferentes formas laicas, como ocurre, por ejemplo, con el desfile de carrozas de Urretxu, similar a una procesión religiosa donde, en lugar de desfilar imágenes y atuendos religiosos, desfilan imágenes que ensalzan otros valores transcendentes como la identidad colectiva, la nación, la cultura o la tradición, que incluye la vestimenta tradicional.

Por último, fueron surgiendo a lo largo del diálogo otros temas relacionados con las fiestas, como por ejemplo:
  • La influencia de la tecnología en las fiestas, bien sea a través de cámaras públicas o vídeos privados. En ambos casos la influencia es negativa, ya que existe el miedo de que los excesos o trangresiones queden registrados y subidos a las redes sociales, aunque en otras ocasones se busca deliberadamente ese protagonismo.
  • La  relación entre las drogas y las fiestas, que actúan como desinhibidores y potenciadres de las transgresiones.
  • Las fiestas y las agresiones sexuales, como la ocurrida en fiestas de Zumarraga.
En cuanto a las actitudes, destacaría tres:
  • La actitud objetiva de quien pretende explicar algo de manera objetiva.
  • La actitud de quien pretende contestar de manera subjetiva proponiendo una hipótesis.
  • La diferencia entre plantear una pregunta desde la ignorancia y plantear una pregunta que, en el fondo, es una afirmación. 
En fin, buen diálogo que dejó muchas preguntas en el aire. Si te animas, este miércoles 13 seguiremos pensando y dialogando en la Casa de Cultura de Zumarraga a las 18:30.


lunes, 4 de julio de 2022

FILOCAFÉ: ¿ESTAMOS ECHANDO HACIA ATRÁS EL RELOJ DE LA HISTORIA?

Este miércoles 6 de julio llevaremos a cabo el segundo café filosófico en la Casa de Cultura de Zumarraga a las 18:30.

En el café filosófico del pasado 29 de junio se propusieron los siguietes temas:

  • ¿Somos solidarios?
  • ¿Por qué no ha habido una indignación similar a la de Ucrania con la matanza de Melilla?
  • ¿Por qué nos empeñamos en tener razón?
  • ¿Cómo nos mueven las creencias?
  • ¿Tenemos que cambiar el sistema de pensiones?
  • ¿Estamos echando hacia atrás el reloj de la historia?
Salió elegido el último. Como no se aclaró y acordó el significado de la metáfora "echar hacia atrás el reloj de la historia" hubo interpretaciones diversas, tal y como se podrá comprobar en las respuestas. Hubo tres que defendían el sí:
  • Porque hoy en día sigue habiendo prejuicios en torno a la raza, a la orientación sexual o a la clase social.
  • Porque está habiendo un retroceso en algunas cosas que se habían conseguido, como por ejemplo, el servicio público de salud.
  • Porque junto a los viejos prejuicios como los antes citados, aparecen otros nuevos prejuicios (como los de género binario-no binario) que avivan la crisis total en la que estamos: crisis de identidad, crisis social, económica, política...
  • Porque valores que existían antes como la solidaridad, la sororidad, la empatía y la confianza están desapareciendo y apareciendo otros valores más individualistas que producen un endiosamiento del individuo debido al conocimiento.
Hubo dos que defendieron el no:
  • Porque la historia siempre va hacia adelante de una manera cíclica, y los ciclos incluyen momentos de libertad y momentos de opresión, como por ejemplo, la vuelta del fascismo en la sociedad occidental.
  • Porque la historia a veces avanza y a veces retrocede, pero cada momento histórico es único y tiene sus aspectos positivos y negativos, de tal forma que no se podría saber qué momento histórico sería mejor o peor.
A partir de este momento el diálogo se centró en torno a un concepto utilizado: la cultura fascista que, de una manera consciente o inconsciente, alimentamos. Ante la pregunta de un participante sobre el significado del término, se dieron tres ejemplos de conductas fascista:
  1. El racismo y la xenofobia.
  2. Las creencias conspiranoicas, es decir, la creencia de que determinadas fuerzas o poderes, bien sea humanos o divinos, se unen para provocar acontecimientos, de tal forma que la responsabilidad individual se diluye. Se pusiseron dos ejemplos: la creencia en Dios (o en otras divinidades) y la creencia conspiranoica sobre la pandemia.  En este último caso, se tildaron de conductas fascistas tanto la no utilización de la mascarilla durante la pandemia por parte de algunas personas, como la obligatoriedad de usarlas por parte de los gobiernos.
  3. El desprecio y la burla hacia determinados colectivos o personas (homosexuales, cojos, minusválidos, personas de otros países o etnias, mudos...) a través de chistes o canciones.
El primer ejemplo no fue polémico, pero sí los otros dos, sobre todo el tercero debido a algunas implicaciones. Una: la desaparición del humor o el establecimiento de un humor moral y políticamente correcto que no moleste a nadie. Dos: si el criterio para es que alguien se sienta ofendido, siempre va a haber alguien que se sienta ofendido, por lo que va a ser imposible hacer una gracia o decir palabras inofensivas. Tres: esto traería consigo el establecimiento de una censura que prohibiera chistes, libros, cuadros, canciones, etc, que ofendieran a colectivos o personas. Cuatro: paradójicamente, los regímenes que más utilizan la censura y la prohibición son los regímenes totalitarios.  

¿Por qué nos empeñamos en tener razón?
Al hilo de este tema, se citó el caso de un cuadro que, según un participante, debería ser prohibido (¿Thérèse soñando, de Balthus? -se puede ver en Internet-) por fomentar la pederastia, lo cual provocó un encendido intercambio de opiniones en torno a cómo interpretar un cuadro, cuándo es legítima una interpretación, qué pone el artista en el cuadro y qué pone el espectador en la interpretación, qué condiciones hacen falta para considerar una interpretación una verdad absoluta que pueda prohibir otra interpretación, los límites de la libertad de expresión en el arte, yel concepto de belleza, el concepto que tenemos del cuerpo, del sexo, etc. y dejó en el aire otro tema como qué hacer con el caráceter satírico, irreverente y transgresor del algunas obras de arte.

Como observación final, aunque el tema elegido fue el de si estamos retrocediendo el reloj de la historia, curiosamente, a lo largo del diálogo se dieron muchos ejemplos para responder a otras dos preguntas que no fueron elegidas y que, en el fondo, fueron los temas de la sesión: ¿Cómo nos mueven las creencias? ¿Por qué nos empeñamos en tener razón? 

¿Tienes tú alguna respuesta?







lunes, 6 de junio de 2022

DIÁLOGOS EN URRETXU: ¿POR QUÉ SOMOS TAN RIGUROSOS CON ALGUNAS PERSONAS?

Este miércoles 8 de junio haremos el último diálogo organizado por el ayuntamiento de Urretxu. Será a las 18:30 en la Casa de Cultura.

El pasado 18 de mayo nos reunimos 10 personas para hablar de por qué somos tan severos y rigurosos con algunas personas, tema que se propuso en la primera sesión y al que, por fin, le hincamos el diente. Lo hicimos en euskara y la palabra que se utilizó fue "zorrotza", que traduje por "riguroso" o "severo".

En una primera fase pedí que se definiera de alguna manera en qué consiste ser riguroso o severo y que se expusieran los aspectos positivos y negativos. He aquí algunas aportaciones:

Uno es riguroso cuando pone límites claros en la defensa de la intimidad y eso es algo positivo. Sin embargo también puede acarrear ser demasiado cortante en las relaciones o perderlas por un exceso de rigurosidad.

Ser riguroso consiste en ser disciplinado, en establecer unas normas que garanticen el orden y el bienestar. Sin embargo, esto puede provocar también imponer a otros nuestras normas y valores y, en el caso de uno mismo, ser demasiado autoexigente.

Ser riguroso es establecer una rutina y cumplirla para conseguir algo, pero eso nos puede dificultar hacer frente a las situaciones nuevas que se producen y que se salen de la rutina. 

Ser riguroso es elegir un camino en que sabes a dónde vas, con quién y para qué, y no desviarte. Sin embargo, esto puede ser problemático cuando seguimos un camino sin saber realmente a dónde, con quién y para qué lo seguimos, o cuando seguimos un camino y no nos damos cuenta de que ya no sirve.

Así pues, ser inflexibles en los límites, las normas, las rutinas o el camino, puede suponer una manera de mejorar pero también puede ser problemático. Ahora bien, ¿por qué nos comportamos de esta manera? ¿De dónde proviene esa tendencia a ser excesivamente severos, rigurosos o inflexibles? Respuestas:

De una vida dura con unos objetivos difíciles de cumplir.

Del deseo de inculcar a los hijos determinados valores.

De la necesidad de demostrar que tenemos poder y autoridad sobre alguien (aunque también se apuntó que somos rigurosos con quien podemos ser, normalmente alguien más débil o inferior en jerarquía).

De una forma de entender la religión y el poder de la iglesia.

Del enfado, del dolor o de la ceguera o inconsciencia de nuestros comportamientos.

De la necesidad de ser exigentes con nosotros mismos en busca de un cierto perfeccionismo.

La severidad podría estar relacionada incluso con un rol de género, aunque no se profundizó en ello,

En el caso de que sean los hijos rigurosos con los padres, se dieron dos posibles causas. Una: que el padre o la madre no cumpla las expectativas que los hijos han depositado en ellos. Dos: que los hijos devuelvan a sus padres la rectitud en la que fueron educados.

Por último, pregunté qué relación existe entre la rigurosidad y la edad y se apuntaron dos tipos de procesos:

Algunas personas confesaron ser más rigurosos con la edad debido a que han tomado más conciencia de sus capacidades, dan más importancia o valor a algunas cosas, piensan más en lo que hacen... Otras, sin embargo, con la edad se han hecho más flexibles por necesidad, ya que la rigurosidad puede provocar malestar y dificultad para cambiar como persona. Por ello, esa severidad puede ser como una losa que, cuando nos zafamos de ella, descansamos y nos damos el derecho a meter la pata y equivocarnos.

Fue una sesión muy viva, intensa, con muchas intervenciones y con muchos testimonios personales, ya que todos hemos vivido más o menos esa rectitud, exigencia o severidad.  Fue importante ver los dos lados de la cuestión,  y se recalcó que lo fundamental, como dijo Aristóteles, es buscar esa medida, ese término medio entre la rigurosidad y la flexibilidad.


martes, 17 de mayo de 2022

DIÁLOGOS EN URRETXU: ¿CÓMO VES EL AMBIENTE ENTRE LA GENTE DE URRETXU Y ZUMARRAGA?

Amanecer en Urretxu y Zumarraga desde Irimo
Este miércoles 18 de mayo realizaremos el cuarto diálogo en la Casa de Cultura de Urretxu a las 18:30. 

El pasado 27 de abril nos reunimos 8 personas y, tras una votación, se eligió uno de los temas propuestos anteriormente que ponía los pies en el suelo de la vida cotidiana: ¿Cómo vemos el ambiente entre la gente de Urretxu y Zumarraga? No obstante, a partir de él iban surgiendo otros más profundos como la relación entre el individuo y la sociedad, la influencia del capitalismo en el bienestar o la felicidad. He aquí algunas de las reflexiones y respuestas que ofrecieron los participantes: 

Por una parte, se percibe una falta de sentimiento de comunidad, sin embargo, paradójicamente, también se percibe que la gente tiene ganas de participar de forma comunitaria en algo ilusionante y esperanzador. A la vez, también se nota crispación y enfado individual entre la gente joven. 

Se ve a una juventud muy acomodada y pasiva como lo corrobora el poco movimiento estudiantil, y también una juventud enfadada con la generación adulta debido a la situación a la que se les ha abocado, desilusionada con el presente y futuro y radicalizada ante un capitalismo neoliberal, tal y como se aprecia en algunas organizaciones juveniles. En cuanto a la gente adulta, se la ve inactiva, a la expectativa, a la espera, envuelta en una cierta incertidumbre y pasividad. 

Asimismo, en general, se nota una falta de compromiso social que se relaciona con una falta de autoestima colectiva (mayor en Zumarraga que en Urretxu). Por autoestima colectiva se entiende el sentimiento de orgullo por pertenecer a una comunidad. Aquí se puso como ejemplo contrario el caso de Oñati, un pueblo donde sí se percibe esa autoestima colectiva y, por lo tanto, mayor compromiso social. Hubo también quien percibe un escaso espíritu de lucha entre la gente, si exceptuamos movilizaciones como las de los pensionistas, a favor de la apertura 24 horas del centro de salud y contra los peajes. 

Otras intervenciones se centraron más en el declive económico, industrial y comercial de ambos pueblos (en contraste, por ejemplo, con Beasain y la comarca de Goierri): el cierre de Arcelor, la desaparición de comercios locales (gracias a los cuales el dinero se quedaba aquí) y la apertura de determinados comercios (Eroski, Todo a cien) que provocan que el dinero se vaya fuera de ambas localidades), la dificultad para la apertura de nuevas empresas, las precarias condiciones de trabajo a las que deben enfrentarse los jóvenes... Estos factores provocan inseguridad económica, poca vida social, tristeza y apatía, ambiente nocturno apagado... todo ello agravado por los efectos de la covid, que, junto a la revolución digital, ha provocado un retroceso de la gente a la esfera privada y un individualismo mayor, es decir, una desconexión del individuo con su sociedad en detrimento de la esfera política. 

Ante esta visión un tanto pesimista, se recordó que, en comparación con otros países o comunidades, vivimos en una comunidad que goza de un alto nivel de renta, de vida, de retribución y de servicios, así como un cierto tejido industrial y el hospital comarcal. Asimismo, se ensalzó la labor que realiza Urola Garaiko Lanbide Eskola, facilitando, por una parte, la integración social de jóvenes locales y, sobre todo, inmigrantes (actualmente hay en UGLE alumnos de 32 nacionalidades) y, por otra, facilitando su integración laboral con unos índices de colocación muy altos. 

Por último, hubo también quien piensa que lo ocurre en Urretxu y Zumarraga no es más que un reflejo más general de una crisis de identidad que vive la sociedad contemporánea, una sensación de que el capitalismo actual no funciona, no resuelve los problemas y la gente está desorientada en busca de alternativas, de nuevos referentes e, incluso, de nuevas formas de entender el bienestar y la felicidad. Para terminar, hubo acuerdo en la mayoría de las percepciones y opiniones que se lanzaron. 

El desacuerdo fue mayor en el tema del capitalismo. Mientras que para algunos es un sistema que ya no sirve debido a los problemas que genera (especialmente, las crisis y sus consecuencias), para otros es el único sistema que funciona y genera riqueza, como lo muestra el hecho de que hasta China haya adoptado el capitalismo, lo cual no impidió reconocer que necesite de una cierta regulación. 

Percibí una cierta nostalgia y desazón en los participantes al hablar del presente, pues era inevitable comparar la situación actual con el pasado en el que había multitud de comercios locales (se puso como ejemplo el declive de la calle Iparragirre de Urretxu), pujanza económica debido a la actividad industrial y empresarial y también un mayor compromiso por parte de la ciudadanía en reivindicaciones sociales y políticas. Hubiera estado bien contrastar esta visión con la de los jóvenes actuales, pero ¿su ausencia en este tipo de diálogos es precisamente un síntoma de esa falta de conciencia comunitaria y compromiso social o hay otras razones? Esta pregunta bien podría dar lugar a otro diálogo. ¿Te animas? Será el próximo 18 de mayo a las 18:30 en la Casa de Cultura de Urretxu.

domingo, 24 de abril de 2022

DIÁLOGOS EN URRETXU: ¿EL GÉNERO DEBER SER BINARIO O NO BINARIO?

Paisaje binario
Este miércoles 27 de abril, continuaremos con el tercer diálogo en la Casa de Cultura de Urretxu a las 18:30.

El día 30 de marzo, nos reunimos cinco personas (tres hombres y dos mujeres). Propuse retomar las preguntas de la sesión anterior:

  1. ¿El género tiene que ser binario o no binario?
  2. ¿Se podrían estabilizar los precios de los combustibles?
  3. ¿Por qué somos inflexibles y rigurosos con algunas personas?
  4. ¿Hay que mandar armas a Ucrania o no?
  5. ¿Puede haber amistad sin sexo entre un hombre y una mujer?
  6. ¿Cómo nos afecta la guerra?
Se añadieron otras dos preguntas:

7. ¿Cómo vemos el ambiente en las calles de Urretxu y Zumarraga?
8. ¿Por qué nos hemos olvidado de las otras guerras?

Tras la votación, salió elegido el 1.
Antes de empezar el diálogo, se vio necesario definir algunos conceptos: sexo (determinación natural), género (construcción cultural), transgénero (persona que se identifica con su sexo pero no con el género asignado), transexual (persona que no se identifica con su sexo), cisgénero (persona que se identifica con su sexo y el género asignado).
Todas las respuestas defendieron la tesis de que el género no debe ser binario y se dieron varios argumentos:
  • No debe ser binario porque, si hay dos géneros, se establecen entre los dos géneros unas relaciones de poder en las que un género domina al otro y, por lo tanto, uno de los dos géneros sale perdiendo.
  • No debe ser binario porque, de esa manera, las personas van a tener libertad a la hora de establecer su identidad personal.
  • No debe ser binario porque, si lo es, las personas que no se identifiquen con su género, sufrirán el acoso y la presión social.
  • No debe ser binario porque hay que superar el pensamiento dicotómico en el que vivimos. Según este pensamiento, dividimos la realidad en parejas de contrarios que simplifican la complejidad y diversidad humanas. Permitir la diversidad y complejidad producirá felicidad. 
A continuación, animé a los participantes a explorar la posibilidad de defender la tesis de que el género debiera ser binario. Se aportó el argumento de que sería defendible en el caso de valorar la simplicidad en lugar de la diversidad y complejidad. Esa simplicidad (masculino-femenino) aportaría unos referentes claros a las personas, lo cual aumentaría su seguridad, mientras que la desaparición de los géneros aportaría inseguridad.

Luego, pregunté qué problemas pueden surgir de la desaparición de los géneros. He aquí algunos que se propusieron:
  • Crispación, desorientación, vacío... al perder los referentes tradicionales. Para atenuar estos efectos la solución sería educar en el respeto a la persona y a la diversidad.
  • Resistencia ante un cambio que supone la desaparición de los géneros y de las relaciones de poder.
  • Ver el cambio como una traición, ya que algunos hombres pueden ver como traidores a otros que renuncian a su género. Asimismo, puede haber mujeres que no acepten a los hombres transgénero como mujeres. Aquí se hizo referencia al concepto "terf" (trans-exclusionary radical feminist = feminista radical transexcluyente). El hecho de que cualquier hombre puede ser considerado mujer, puede perjudicar a la mujer.
  • Al ser la adolescencia un periodo de dudas, inseguridades y cambios, puede ser perjudicial aplicar a adolescentes tratamientos hormonales o cambios de sexo irreversibles basándose solo en lo que sienten, ya que el sentimiento es voluble y puede cambiar en esas edades.
  • Peligro para las políticas de igualdad, ya que, si no va a haber hombres y mujeres, ¿qué sentido tiene luchar por la igualdad entre hombres y mujeres?
Este es un tema muy ideologizado, es decir, que las personas tienden a posicionarse en la postura más afín a su ideología político-social. Desde este punto de vista la ideología es un inconveniente para un diálogo crítico, ya que, nos impide comprender otras posiciones ideológicas. De ahí que sea importante trabajar otras perspectivas. No obstante, debo resaltar el talante abierto en el que discurrió el diálogo. 

Fue una sesión intensa en la que aprendí mucho, pues es este un tema muy vivo sobre el que se hacen nuevas aportaciones a diario. Es una de las cosas positivas sobre el diálogo: no llegué a ninguna conclusión definitiva, pero entendí mejor el problema. 

Como no podía ser de otra manera, dejamos la cuestión abierta y nos citamos para este miércoles 27 de abril a las 18:30 en la casa de Cultura de Urretxu. ¿Te animas?

viernes, 15 de abril de 2022

"YO PENSABA QUE LOS QUE GOBIERNAN ERAN INTELECTUALES"

 Y. tiene 16 años. Vino hace dos años de Malí sin hablar ni una pizca de español y ya lo habla mejor que muchos de sus compañeros que lo tienen como lengua madre. Es curioso, avispado e inquisitivo, y me gustaría que siguiera estudiando, pero él está empeñado en empezar a trabajar cuanto antes. El día en que comenzó la invasión de Ucrania sus compañeros entraron a clase comentando alborotados la posibilidad de una tercera guerra mundial como si fuera el estreno de una película de superhéroes. Él, sin embargo, callaba cabizbajo y taciturno. “¿Qué pasa Y.?”, le pregunté. “Pues… que yo creía que los que gobiernan eran… (buscó durante unos segundos la palabra adecuada)... intelectuales”, me respondió mientras se señalaba con el dedo índice la cabeza”. 

La idea del Bien obnubilada por la ignorancia

Comprendí su decepción (agravada seguramente con los sucesos que se están viviendo en su país), pues...  ¡quién no tiene una lista de chascos que empiezan por ese "yo creía que..." que se van sucediendo camino a la madurez! Lo quise consolar contándole que un filósofo llamado Platón también quedó muy decepcionado con los gobernantes de su época y luego busqué el fragmento de su Carta VII: “Y me vi obligado a reconocer… que no cesará en sus males el género humano hasta que los que son recta y verdaderamente filósofos (intelectuales, en boca de Y.) ocupen los cargos públicos, o bien los que ejercen el poder en los Estados lleguen, por especial favor divino, a ser filósofos en el auténtico sentido de la palabra". 

Así pues, aprovechando su respuesta, aparqué el libro, convoqué al resto y tratamos de aclarar qué quería decir con la palabra "intelectual". Él asociaba este término a "pensar", "razonar" y "ser inteligente". Pero enseguida nos dimos cuenta de que un gobernante puede ser pensar, razonar y ser inteligente y, sin embargo, ser un mal gobernante. Así pues, ¿qué más hace falta para que un gobernante sea un buen gobernante? ¿Qué cualidades debería tener un buen gobernante? ¿Qué debería saber y conocer? ¿Cómo debería actuar? ¿Cómo lo distinguiríamos de un gobernante no intelectual? 
Luego les invité a pensar si cada uno de ellos sería un buen gobernante y me extrañó que la mayoría confesara que no. ¿Por qué?¿Cuáles son los principales obstáculos para haya buenos gobernantes? 

El resultado no fue La República II y salieron muchos prejuicios y tópicos sobre los políticos, pero también ideas muy interesantes. 

¿Y tú serías un buen gobernante? ¿Por qué?

lunes, 7 de marzo de 2022

TALLERES PARA PENSAR Y DIALOGAR EN URRETXU

El ayuntamiento de Urretxu ha programado una serie de actividades para mayores de 65 años en torno a tres pilares: ocio, salud e inquietudes intelectuales. Y dentro de ese programa voy a realizar cinco talleres para pensar y dialogar que se llevarán a cabo los miércoles 9 y 30 de marzo, el 27 de abril, el 18 de mayo y el 8 de junio en la Casa de Cultura de Urretxu, de 18:30 a 20:30

Los talleres tendrán distintos formatos:

  • Proponer preguntas sobre un tema, elegir una e ir respondiéndolas por turnos estableciendo un diálogo.
  • Elegir un tema problemático que despierte interés o preocupación y reflexionar sobre los problemas que los participantes encuentren en él.
  • Elegir un tema y relacionarlo con las experiencias personales de cada uno para intentar ver qué tienen en común y en qué se diferencian.

El diálogo tendrá unas normas necesarias para trabajar el pensamiento y el diálogo. He aquí algunas:

  • Pedir la palabra para hablar.
  • Indicar qué intención se tiene a la hora de hablar.
  • Justificar y argumentar las opiniones que se den.
  • Analizar los problemas que aparecen en las opiniones que emitimos.
  • Trabajar los desacuerdos de una manera argumentada, constructiva y colaborativa.
  • Utilizar cualquier actitud que se dé en el diálogo como problema sobre el cual reflexionar y hablar.
Aunque sean sesiones programadas para mayores de 65 años, la entrada es libre para cualquier persona de cualquier edad.

Más información sobre el programa de actividades, aquí.

domingo, 2 de enero de 2022

¿POR QUÉ LA ENFERMEDAD MENTAL ES TABÚ EN LA SOCIEDAD?

Invitado por Itsaslore, participante habitual de los cafés filosóficos, el pasado 28 llevamos a cabo el café filosófico en Irura, pueblecito de la comarca de Tolosa que visité por primera vez y en el que tuve la ocasión de ver algo curioso: uno de los pocos frontones donde se practica el trinquete, que es una modalidad del juego de pelota. 

Nos reunimos cuatro personas en la sala circular de la antigua escuela: Itsaslore, Maite, Ane y yo, con mucha distancia de seguridad, ventanas y puerta abiertas. Como yo me encargo de guiar el diálogo, las participaciones corrieron a cargo de estas tres compañeras que, para ser solo tres, dieron lugar a un diálogo en euskara muy fecundo. Se propusieron las siguientes preguntas:

  1. ¿Qué es la identidad?
  2. ¿Por qué algunos temas son tabú en la sociedad?
  3. ¿Qué es la realidad?
  4. ¿Es bueno resistirse a la deshumanización imperante?
  5. ¿Por qué nos da vergüenza la tristeza?

Se eligió la segunda, que se reformuló concretando algunos temas que son tabú en la sociedad: la enfermedad mental, la muerte y el sexo. Para no abrir muchos frentes, se eligió el primero, de tal forma que la pregunta se reformuló de esta manera: ¿Por qué la enfermedad mental es un tema tabú en la sociedad? Resumo aquí las ideas más importantes del diálogo:

Es un tema tabú porque nos da miedo. Por una parte, miedo a una actitud agresiva o violenta de quien padece una enfermedad mental. Por otra parte, nos da miedo porque dichas personas pueden tener  comportamientos que se sitúan fuera de la normalidad, con la inseguridad que ello conlleva. La normalidad es el grupo, la aceptación, la consonancia; mientras que, fuera de la normalidad, nos acecha la exclusión, la no aceptación, la disonancia.

También nos da miedo poder llegar a empatizar con estas personas y llegar a cuestionarnos nuestra vida o hacernos preguntas sobre qué necesitamos para estar bien. La experiencia de observar a personas que no siguen el camino marcado por la sociedad en cuanto al trabajo, la familia, las costumbres, la moral o las convenciones sociales... puede provocar que dudemos de nuestra forma de vida y que nuestra confianza o seguridad en el sistema social se tambalee.

Además, la enfermedad mental nos recuerda la amenaza de que perdamos el control de nuestra propia cordura, es decir, que perdamos la cabeza en contra de nuestra propia voluntad. Aunque esto pueda suceder al azar o por factores internos, puede haber circunstancias externas que desaten esta pérdida del control, como, por ejemplo, no cumplir las expectativas sociales, o sea, no estar a la altura de lo que la sociedad nos exige para ser reconocidos, y vivir esa experiencia como un fracaso y una pérdida de sentido vital.

Otra razón de que la enfermedad mental se considere tabú es que dicho problema no se vea, se oculte, que pase inadvertido, como si no existiera, con el objetivo de que la sociedad marque y mantenga nítidamente los límites de la normalidad y evite que los individuos tengan la tentación de traspasarlos.

Esta última actitud fue criticada, ya que, si bien es más cómodo cerrar los ojos a dicha realidad, si la sociedad en general aceptara estos casos y aumentara nuestro conocimiento, este conocimiento aumentaría el  bienestar de todos, tanto de los que padecen la enfermedad, como de los que conviven con ellos.

También se relacionó este tema con otras de las preguntas planteadas: por qué nos da vergüenza la tristeza. Al igual que con la enfermedad mental, se propuso la hipótesis de que, con la tristeza, nos salimos de la "normalidad", lo cual quiere decir que lo normal en nuestra sociedad es estar alegre. Pero si la tristeza forma parte de nuestra naturaleza y la sociedad nos obliga a estar o a aparentar estar alegres, vivimos en una sociedad hipócrita, artificial, dominada por la "happycracia" (término acuñado por la socióloga Eva Illouz y el psicólogo Edgar Cabanas). Así, se da la paradoja de que es la propia sociedad la que nos provoca malestar obligándonos a estar alegres. 

Nuestra sociedad no es ajena a este fenómeno que se relaciona con el al capitalismo: la alegría es activa, y estando alegres somos más manipulables, más explotables, más productores y más consumidores; mientras que la tristeza nos empuja a la pasividad, a la quietud y lentitud y falta de deseo.

La sesión fue valorada positivamente. El hecho de contar con tres participantes hizo que el diálogo fuera pausado y fructífero. Hubo momentos de silencio para pensar, hubo momentos para articular pensamientos que, dentro de nuestra mente parecen claros, pero que al convertirlos en palabras se complican o incluso dudamos de ellos (es el efecto que produce escucharse a uno mismo lentamente, conscientemente y en voz alta). Dos de las participantes desconocían el método de café filosófico que utilizo y confesaron que al principio se asustaron un poco, ya que pensaban que el café iba a ser una especie de tertulia. Sin embargo, comprendieron mejor la diferencia entre un café "filosófico" y una tertulia. En el primero hay un esfuerzo por profundizar en nuestras opiniones, lo cual nos puede llevar a indagar en nuestras creencias, a hacerlas conscientes, a problematizarlas, a escuchar y escucharnos, a buscar conceptos, etc, lo cual, como he dicho, requiere un esfuerzo considerable; mientras que una tertulia no es más que una sucesión de opiniones que, muchas veces, no son ni nuestras.

Sin embargo, también se recalcó que ese esfuerzo es reconfortante, pues se sale de la sesión con la sensación del deber cumplido: el deber de pensar la realidad y de pensarse uno mismo. Aunque... ¿es el pensar un deber moral? Bien podría ser este el tema de otra café filosófico. 


lunes, 19 de julio de 2021

CAFÉ FILOSÓFICO: VISITA A UN EX ALUMNO EN EL INSTITUTO DE ARQUITECTURA DE EUSKADI

José Ángel Medina Murua (Legazpi, 1975) fue alumno mío en los años 1991-92, cuando cursó el Bachillerato (creo que entonces era la REM -Reforma de la Enseñanzas Medias-) en La Salle de Zumarraga y yo estaba de profesor allí. Hoy es profesor de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Navarra y hace un año fue nombrado director del Instituto de Arquitectura de Euskadi, que tiene su sede en Donostia. 

Por lo que he podido comprobar buscando noticias e imágenes suyas en Internet, sigue manteniendo la misma sonrisa que cuando tenía 18 años y la misma inquietud intelectual que mostraba en las clases de Historia de la Filosofía. Por eso, de vez en cuando, no falta algún correo suyo diciéndome que ha leído un artículo de mi blog o que sigue los comentarios relacionados con los cafés filosóficos, tal y como ocurrió hace unos días.

Así que, aprovechando su buena disposición, se me ha ocurrido trasladar el café filosófico de este miércoles 21 al Instituto de Arquitectura de Euskadi, donde, acompañado por algunas personas habituales de los cafés de este verano, realizaremos una visita guiada por el edificio y la exposición en torno a Eileen Gray, arquitecta y diseñadora irlandesa. Luego, haremos un café filosófico en torno a la arquitectura, el paisaje, el urbanismo... o algún tema relacionado. De hecho, en el anterior café se propuso una pregunta que quizá abordemos: ¿Debe el exterior reflejar siempre el interior? 

Por lo tanto, este miércoles 21, el café filosófico se traslada al Instituto de Arquitectura de Euskadi.

Os dejo el enlace del Instituto.


¡Ah! Si todo va bien, gracias también a la buena disposición del concejal Antonio Vega, los cafés filosóficos continuarán este verano en Benavente los días 28 de julio y 11 de agosto en el patio trasero de la iglesia de San Juan del Mercado, un lugar magnífico, recuperado para eventos culturales.

martes, 13 de julio de 2021

CAFÉ FILOSÓFICO: ¿POR QUÉ CONSUMIMOS PROSTITUCIÓN?

Fuente de los Titanes, Valladolid

Este miércoles 14 haremos el siguiente café filosófico a las 19:00 horas en la Casa de Cultura de Zumárraga.

El día 7 se propusieron tres temas:

  • ¿Existe la verdad?
  • ¿Debe el exterior reflejar siempre el interior?
  • ¿Por qué consumimos prostitución?
Elegido el tercero, los 8 asistentes profundizamos y problematizamos algunas ideas:

P. dijo que hay que tener en cuenta que la prostitución se produce dentro de un sistema capitalista que convierte también el sexo en producto de consumo, y se diferenció entre una prostitución aceptable o legal, por ejemplo, el consumo de pornografía, y una prostitución no aceptada, alegal o ilegal, que supone una relación sexual a cambio de dinero. No todos aceptaron esta distinción e I. defendió que la pornografía no es prostitución, puesto que no hay una relación sexual directa y personal entre el consumidor y los actores y actrices que actúan en los vídeos y películas porno. Sin embargo, S. defendió que sí, ya que los actores y actrices venden su cuerpo con una finalidad sexual a cambio de dinero, y este criterio es suficiente para considerarlo prostitución. De igual manera, A. añadió que una actividad como el "streptease" no se consideraría prostitución, al no haber una relación sexual directa y personal.

¿Y por qué se consume prostitución? Una primera respuesta de P.: por la necesidad de satisfacer nuestros impulsos sexuales. Otra respuesta de J.: porque vivimos en una sociedad machista y la prostitución es una forma de que el hombre demuestre su superioridad ante la mujer, humillándola y tratándola de cualquier modo. Esta última respuesta describía la imagen habitual que tenemos de la prostitución: una actividad violenta, humillante, sin respeto, practicada por mujeres en situación de explotación, amenazadas, etc. Sin embargo, M. y E. describieron una forma de prostitución ejercida desde la libertad entre dos personas que llegan a un acuerdo comercial y en la que la relación sexual está basada en el respeto. No obstante, J. consideró que incluso esta prostitución ejercida con consentimiento mutuo y en la que se mezcla el sexo con el dinero es una falta de respeto, aunque ninguna de las dos personas la viva como una falta de respeto. Para explicar por qué se considera la prostitución consentida y acordada una falta de respeto y no se considera una falta de respeto venderse para realizar otro tipo de trabajo, se apuntó la hipótesis de nuestra herencia moral platónico-cristiana, en la que el cuerpo y el sexo son considerados intrínsecamente sucios y pecaminosos. Y si esto añadimos el dinero, que también es considerado en algunas ideologías como un elemento sucio y corruptor... 

E. apuntó también la necesidad de consumir prostitución cuando es muy difícil establecer una relación sexual e íntima por los cauces habituales en la sociedad. Incluso se puede recurrir a una prostituta para buscar compañía e intimidad sin llevar a cabo una relación sexual, lo cual, si aplicamos un criterio que restringe la prostitución a sexo, no se consideraría prostitución. Sin embargo, J. criticó este planteamiento y estableció una analogía entre acudir a una prostituta y acudir a un psicoanalista, puesto que en los dos se habla, se paga y el resultado puede ser curativo. Pero A. añadió que hay una diferencia: aunque el resultado pueda ser el mismo, los motivos son distintos: uno va al psicoanalista a solucionar un problema mental y el motivo de acudir a una prostituta para hablar es búsqueda de compañía e intimidad.

M. y E. introdujeron un tema también interesante: el hecho de que la tecnología está diversificando y ampliando nuevas formas de prostitución, ya que, prácticas como desnudarse o masturbarse ante alguien delante de la cámara o enviar fotos sexuales a cambio de dinero también  podrían considerarse prostitución. 

Por último, se pidió a los participantes una palabra o aportación final sobre el tema o la sesión: respeto, libertad, complejidad, perspectivas, aprendizaje y otra pregunta: ¿En el sexo: orgasmo sí o no?



martes, 6 de julio de 2021

CAFÉ FILOSÓFICO: ¿CÓMO INFLUYE EL CAPITALISMO EN NUESTRAS DECISIONES?

Este miércoles 7 de julio continuaremos con el siguiente café filosófico. Será a las 19:00 horas en la Casa de Cultura de Zumárraga.

Por lo que respecta al café de la semana anterior, pasamos del grupo habitual de junio de 5 personas a otro mayor de 11, lo cual demuestra que el diálogo filosófico es minoritario pero, por eso mismo, necesario. Lo guio Itsaslore y yo adopté el rol de participante. Se propusieron las siguientes preguntas como punto de partida del café filosófico, todas ellas interesantes:

  1. ¿Cómo influye el capitalismo en la toma de decisiones?

  2. ¿Por qué consumimos prostitución?

  3. ¿Existe la verdad?

  4. ¿Contribuye la ciencia al progreso?

  5. ¿Necesita un sistema alternativo el sistema democrático?


Por votación y mayoría, decidimos filosofar sobre la primera pregunta: ¿Cómo influye el capitalismo en la toma de decisiones?


Comenzamos aclarando que, como el aire que respiramos, el sistema capitalista nos rodea al igual que el agua al pez, que ni siquiera cae en la cuenta de que lo rodea. Quizás, apunta otra persona, no podamos decir que “vivamos” sino que “existamos” en un sistema tal, reflexión que dejó en el aire una interesante pregunta metafísica: ¿es lo mismo vivir que existir? Se propuso que, siendo la economía la infraestructura de la sociedad, el capitalismo influye en todos los niveles, ya sea político, social, ético, de roles… 


Nuestra toma de decisiones se ve claramente influida por el sistema capitalista, y, contestando a la pregunta, influye en nosotras incitándonos a consumir, a comprar. Esta idea se replanteó más adelante como “excitación del de
seo de consumir”, para lo cual la condición básica es que la población tenga capacidad para consumir. 


Problematizamos la pregunta planteando si es el nuestro realmente un sistema democrático en el que la población puede tomar decisiones que incidan en el plano político, y hubo posturas diferentes. Una persona no dudó en tildar al sistema como “ademocrático”, añadiendo que una élite económica toma todas las decisiones según sus intereses, e inventando, a partir de esa propuesta, el neologismo “hagoloquemedalaganacrático”.  Frente a esta postura, hubo quien apuntó que no vivimos (aún) en una sociedad capitalista, aunque sí en una economía tal, y la definió como democracia liberal, rincón de derechos individuales. No todos los presentes coincidían con esta idea, y hay quien propuso el sistema capitalista como fuente de desgracias e incapacidades, incluso como un sistema que nos niega el derecho a ser felices. A esto se añadió que vivimos en un momento de crisis de valores, y en una sociedad antropocéntrica, que utiliza el mundo como objeto de consumo. Tener esta perspectiva del mundo no solo hace daño al entorno, se precisó, sino también a uno mismo. 


Se repitió el sujeto “ellos”, “los de arriba”, para hablar de la élite de poder económico con influencia en las decisiones políticas. Y una persona puntualizó que deberíamos hablar desde el “yo”, es decir, poner consciencia en cómo cada una actúa e influye desde el entorno más cercano al global. Poner consciencia a partir de sensibilizar a la población e informar con transparencia, sería, desde su punto de vista, el camino para hacer un mundo más igualitario.


Coincidían varias personas en que el sistema capitalista, como antes se ha apuntado, influye en la medida en que mueve hacia el consumo el deseo de las personas. Se aclaró que lo consigue por diferentes medios, mencionándose: la publicidad, un sistema educativo que no fomenta la consciencia sobre las propias decisiones, la sobreinformación, el miedo, la amenaza del control digital y las leyes restrictivas amparadas por el poder del capital. Influye incluso, se sumó, en el objetivo de vida, ya que se nos plantea la acumulación de riqueza como valor supremo al que aspirar.


Hubo quien veía que había aún personas que viven fuera de este sistema capitalista, en comunidades o tribus, a las cuales no llega ese influjo consumista, o quizás, llegó en su momento y renunciaron a ello construyendo un espacio de vida no capitalista.


Terminamos debatiendo sobre la pertinencia y el sentido de consumir en el comercio local, analizándolo desde una perspectiva global, apuntando sus amenazas y posibilidades, así como señalando las dificultades o no dificultades, según posturas, de desarrollarse como individuos y como empresarios en el sistema capitalista.


Para dar fin al café, cada persona mencionó una palabra que resonaba en su mente tras este café: humildad, criterio, complejidad, responsabilidad, contradicciones, autocrítica, dueño, conciencia y desenfoque.


martes, 29 de junio de 2021

CAFÉ FILOSÓFICO: ¿TODAS LAS PERSONAS SOMOS POTENCIALMENTE SUICIDAS?

Mañana 30 de junio haremos el tercer café filosófico de este verano a las 19:00 horas en la Casa de Cultura de Zumárraga. Esta vez será guiado por Itsaslore Yarza.
En el café anterior del 16 de junio se plantearon cuatro preguntas:
-¿Hasta qué punto tienes el poder de cambiar tu destino?
-¿Qué poder tiene la educación?
-¿En qué condiciones merece la pena que una vida sea vivida?
-¿Todas las personas somos potencialmente suicidas?

Se eligió el último tema y se esbozaron algunas ideas:
La postura mayoritaria fue que sí, que todos somos potencialmente suicidas, y que serán determinados factores los que nos lleven al suicidio, por ejemplo:
-Es posible que nuestra mente genere ideas que nos lleven a la depresión y, por lo tanto, la forma en que nuestra mente gestione esas ideas será decisiva a la hora de convertirnos o no en suicidas.
-La forma de entender la vida y el mundo, como un lugar lleno sentido, o caótico y absurdo.
-La forma en que cada uno de nosotros hace frente a las adversidades.
-Los pensamientos obsesivos que nos pueden hacer creer que es mejor estar muertos que vivos.

También se distinguieron varios tipos de suicidios:
-Un suicidio instrumental al que se recurre en situaciones irreversibles.
-El suicidio depresivo que puede estar determinado por cierta predisposición genética.
-El suicidio cometido por sugestión en determinados estados de crisis, como pueden ser determinados suicidios de adolescentes.
-El suicidio altruista de aquellas personas que dan su vida para salvar otras.

Por otra parte, el diálogo se centró en si un suicidio es fruto de una decisión libre y consciente o no. Hubo dos posturas en torno a esta cuestión:
-Una postura determinista según la cual hay circunstancias que anulan la libertad o nos sitúan en situaciones que no pueden llamarse libres. Por ejemplo, el caso de los judíos que mataban a otros judíos en los campos de concentración para salvar así sus vidas.

-Una postura indeterminista según la cual, por mucho que las circunstancias nos ahoguen, siempre tenemos un resquicio de libertad, por muy pequeño que sea. Siguiendo con el ejemplo anterior, algunos judíos podrían decidir morir en lugar de matar a otros. Lo que ocurre es que, en ocasiones, no queremos ser conscientes de que somos libres.

También se mencionaron algunos casos valiosos para reflexionar sobre la libertad:
-El experimento del psicólogo Stanley Milgram que, a raíz de el holocausto provocado por los nazis, empezó a hacerse preguntas acerca de la obediencia a la autoridad y a plantearse si cualquier sujeto sería capaz de torturar y asesinar obedeciendo órdenes.

-El comportamiento Eichmann, coronel de las SS y encargado de la organización logística de los transportes de judíos a los campos de concentración. Fue juzgado en Jerusalén. Este caso fue estudiado por la filósofa Hannah Arendt en su obra: Eichmann en Jerusalén: un estudio sobre la banalidad del mal.

- Las reflexiones del neurólogo Victor Frankl en su obra El hombre en busca de sentido. Prisionero en campos de concentración en condiciones extremas, defiende la idea de que al hombre se le puede arrebatar todo salvo la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias.

Quedó sin defender la idea de que no todos somos potencialmente suicidas. ¿Tú qué piensas?

Como he dicho,  este miércoles 30 de junio haremos el tercer café filosófico de este verano a las 19:00 horas en la Casa de Cultura de Zumárraga y guiado por Itsaslore Yarza.