miércoles, 29 de junio de 2016

PUERTAS ABIERTAS A UN AÑO MÁS

Fotografía: Mertxe Peña
El pasado 26 de junio, este blog cumplió dos añitos y nuestra intención es la misma que al inicio: seguir estimulando a todas aquellas personas que tengan como oficio vivir. Pero no vivir de cualquier manera, sino de una manera reflexiva, crítica, curiosa, y creativa. Por lo tanto, seguiremos abriendo las ventanas del tiempo y esculpiendo el espacio con palabras.

Soy consciente, por una parte, de que, actualmente, una vida es insuficiente para leer todo aquello que se escribe en papel (libros, revistas, periódicos...) o en formato digital (páginas webs, blogs, sitios variopintos de Internet, redes sociales, whatsaaps...). Por otra parte, es evidente que para poder responder a tanta conectividad, se va imponiendo una escritura breve, ligera y, en ocasiones, un tanto superficial.


Por todo ello, quiero daros las gracias a los cuatro encantadores locos y locas que dedicáis vuestro tiempo a leerme y, especialmente, a quienes me habéis expresado, haciendo gala de una humildad y sinceridad inusual, vuestro agrado por el blog en general o por algún artículo concreto. No pongo vuestros nombres, solo las iniciales, pero me vais a permitir que reproduzca vuestras palabras, pues son para mí el mejor regalo de cumpleaños y auténticas razones para cumplir otro año más. ¡Gracias!

"Pello me gusta leer tus historias. Cómo las escribes y cómo las cuentas. Me hacen pensar y a veces recapacitar en cosas en las que no hubiera caído en cuenta. Muy bien". (O. G.)

Pello, eskerrik asko benetan zure bloga ezagutzera emateagatik, ezin dizut adierazi ze onuragarria izan dan niretzat. Zure burutazio guztiak jarraian eta eten gabe irakurri ditut, zenbait kasuetan emozioa sentituz. Eskerrik asko bihotzez. (M. V.)
Pello, gracias de verdad por darme a conocer tu blog, no puedo explicarte qué beneficioso ha sido para mí. He leído todos tus artículos uno tras otro y sin interrupción, emocionándome en algunos casos. Muchas gracias de corazón. (M. V.)

"Pello, está muy bien (un artículo sobre Arcelor)... Muchas veces te sorprende el desconocimiento que tiene la gente sobre las posibilidades  de formación que tiene y solamente hablarles de eso tal como haces puede resultar muy importante para muchas personas. Me gusta el carácter positivo y esperanzador del artículo. Yo les insisto mucho a los alumnos con la idea de que no eliges lo que te pasa en la vida pero sí la manera de responder  y una frase que Iván Gamartsa les dijo a sus compañeros de clase que para él era su mentor emocional: " en el momento más oscuro de la noche empieza a amanecer.". En el PCPI les voy  a leerlo y repartirlo para que lo entreguen en sus casas.  Zorionak eta ondo izan". (J. M.V.)

Estas tres personas no han sido las únicas que me han escrito, pero han sido las únicas palabras que he podido recuperar. Además, otras lo habéis hecho verbalmente. A todas, mil gracias. Y también a quienes habéis hecho algún comentario, objeción o reflexión sobre algún tema. 

Y a ti, Mertxe, gracias por las fotos expresivas y sugerentes que acompañan a mis palabras, y a ti, Juanma, gracias por la ayuda técnica inestimable e incondicional que siempre me brindas cuando la necesito. 

Y ya sabéis: si os gusta el blog o algún artículo, "eman ta zabal zazu", ¡compartidlo y difundidlo!








viernes, 6 de mayo de 2016

IDEAS PARA LA ERA POSTARCELOR

Foto: Mertxe Peña
¿Es posible un futuro sin Arcelor? Sí claro, lo ha sido posible pese al continuo descenso de puestos de trabajo en esa misma empresa que pasó de 3.000 a 300, en número redondos, y el consiguiente descenso de población en Zumárraga, que ha pasado de los 12.619 habitantes de 1.977 a los 9.950 actuales. Ha sido posible también un futuro más allá del cierre de empresas emblemáticas en su siamesa Urretxu, como es el caso de Irimo, que llegó a contar con más de 500 trabajadores, y otras como Madaya, Pedro Rodríguez, Sarralde, etc., aunque Urretxu, al contrario que Zumarraga, ha conseguido mantener e incluso aumentar la población que consiguió en la década de los 70.  Así que, el futuro es posible. No un futuro similar al pasado, pero sí otro futuro que convendría ir diseñando. Si descontamos el hospital, donde trabajan alrededor de 500 personas, y las iniciativas públicas o concertadas, el futuro (laboral) lo han construido y lo irán construyendo las pequeñas y medianas empresas que se asienten en ambos municipios. Y ese será, seguramente el camino a seguir, solo que, ahora, el esfuerzo por impulsar la creación de nuevas empresas parece perentorio para paliar el efecto que va a tener la pérdida de los puestos de trabajo, la pérdida de población, y el efecto que, como fichas de dominó que caen una tras otra, estas pérdidas provocarán en otros sectores y servicios.

Yo, por mi parte, he aprovechado esta ocasión para trabajar el pensamiento crítico y creativo con mis alumnos y les he pedido que se atrevan a mirar el problema desde otra perspectiva y respondan a la siguiente pregunta: ¿cuáles son o pueden ser las ventajas del cierre de Arcelor?, ¿es posible ver beneficios en el cierre de Arcelor?, ¿es posible ver el cierre de Arcelor como una oportunidad o una posibilidad para algo mejor? Os ofrezco algunas respuestas aderezadas con aportaciones tanto mías como de mi alumnado:

- Disfrutaremos de un mejor medio ambiente, que se traducirá en una mejora de la calidad del aire y la reducción del ruido.

- El cierre de ArcelorMittal puede ayudar a asegurar la viabilidad de otras empresas de la misma firma y a conservar otros puestos de trabajo de esos otros trabajadores que, en el fondo, no dejan de ser son compañeros de trabajo.

- Los trabajadores que renuncien a irse y se queden aquí en el paro y tengan una titulación pueden encontrar un puesto de trabajo mejor. Y los que se queden aquí y no tengan titulación pueden estudiar en UGLE o en otro centro un ciclo formativo y, de esa manera, encontrar un puesto de trabajo mejor que el que tenían. Por su parte, los que se vayan a Asturias con sus familias pueden irse con la ilusión de empezar una nueva etapa en sus vidas que no tiene por qué ser peor que la etapa que terminan.

- Los trabajadores podrían comprar la empresa con ayuda oficial y, si los datos que poseen y los estudios de mercado confirman que es viable, podrían crear una cooperativa que, con todas las ayudas y asesoramiento posibles, continúe con la actividad.

- Vender la empresa a otra u otras del mismo sector o de otro. O convertir la vasta extensión de la planta en una zona para pequeñas y medianas empresas.

- Pedir al Gobierno que acoja a refugiados sirios y que los alojen en los pisos de los trabajadores que se vayan a Asturias, de tal forma que, con el alquiler del piso que el Gobierno pague a estos trabajadores, estos pueden hacer frente más fácilmente al alquiler o compra de un piso en Asturias.

- Se pueden convocar becas de investigación para que los historiadores escriban la historia de la industria siderometalúrgica de nuestros pueblos a través de la empresas más grandes y representativas, ya que esa historia es la historia de cómo nuestros pueblos son lo que son y no otra cosa, la historia de las gentes que se fueron y vinieron, los cambios sociales, culturales y urbanísticos que han sufrido desde principios del siglo XX. (Por cierto, Ediciones Zum publicó dos trabajos en el 2009: Urola Garaiko Industria I y Urola Garaiko Industria II).

- Podemos pensar cómo reutilizar las naves y pabellones industriales ruinosos que ya adornan la entrada desde Legazpi, o pensar en cómo convertir toda esa ruina en una larga Avenida que acoja, quizá, un gran Guggenheim de la industria del acero y, junto a Legazpi y Lenbur, crear una oferta turística y cultural en torno al hierro y al acero


Foto: Mertxe Peña
- Y como ya ambos pueblos comparten un legado de ruina industrial y debido a la necesidad, quizá Zumarraga y Urretxu (sobre todo) y Legazpi empiecen a replantearse en serio sus relaciones y comiencen a pensar algo, por lo visto, impensable hasta ahora: que tienen los mismos intereses. Y una vez llegada a esa conclusión, empiecen a explorar la posibilidad de unir de forma sincera y con “altura de miras”, si no los municipios, sí las ilusiones, fuerzas, recursos, sinergias… y provocar un movimiento revulsivo de unión, participación y colaboración entre todos.

- De igual manera que ocurre con las inundaciones y temporales, podremos pedir que nos califiquen como “comarca o zona catastrófica” y así nos podamos beneficiar de las políticas de subvenciones, inversiones de diversos organismos que faciliten la creación de nuevas empresas donde tengan preferencia los ex trabajadores de Arcelor.

- Se puede pedir que las instituciones se involucren más y den un impulso mayor a nuevos proyectos de emprendizaje  o a los que todavía están en estado incipiente, como es el caso del sector socio-sanitario con (ciclo de Ortoprotésica en UGLE, proyecto Onbideratu de UGGASA…).

- También se pueden crear comisiones de participación ciudadana para reflexionar sobre el futuro económico e industrial de nuestros pueblos.

- Y siempre queda la opción de pedir ayuda a aquellos zumarragarras y urretxuarras que por un motivo u otro se mueven en círculos económicos o empresariales para que ejerzan su influencia y traigan iniciativas.

¿Y a ti? 
¿Se te ocurre alguna otra idea para descubrir si hay vida más allá de Arcelor?


martes, 3 de mayo de 2016

¿HAY VIDA MÁS ALLÁ DE ARCELOR?


Foto: Mertxe Peña
La única esperanza que he mantenido a lo largo de estas semanas de agonía en torno a la lenta muerte de Arcelor, es que hubiera dos negociaciones, una pública, que es la que reflejaban los medios de comunicación, donde reinaba el desacuerdo; y otra reservada, donde los poderes públicos y la dirección de la empresa llegaban a algún acuerdo. Sin embargo, mucho me temo que Arcelor se cierra y, qué queréis que os diga, si es verdad que “la vida media de las sociedades en España es de 11,69 años” (El Economista, 14-10-2015), lo raro es que haya durado tanto tiempo. Aunque, quizá, sería más correcto decir que, desde que naciera en 1930, la empresa ha muerto y resucitado cada vez que ha cambiado de accionista, (Esteban Orbegozo, Acenor, Marcial Ucín, Aceralia, Arcelor, ArcelorMittal), o también se podría decir que ha ido muriendo desde que empezó su lento pero continuado declive.

Queda algún que otro cartucho, como algún contacto o reunión que el alcalde Zumárraga y la consejera de Industria van a mantener con la dirección europea de ArcelorMittal. Pero, aun reconociendo el compromiso y perseverancia de Mikel Serrano y sin tener la información suficiente para valorar si la política del Gobierno Vasco ha sido acertada o no, yo no veo indicios de que el gigante del acero vaya a mantener abierta una fábrica que muchos intuíamos que era cuestión de tiempo que cerrara. Y que si no cerraba ésta, es porque cerraba otra, entrando en la lógica endemoniada de este tipo de crisis: suspirar de alivio cada vez que se cierra otra que no es la tuya.


Foto: Mertxe Peña
Y a partir de aquí, ¿qué? Pues, por una parte, espero que cada persona o familia consiga resolver de la mejor manera posible el dilema que se le presenta. Por otra parte, espero que todos, afectados directos (trabajadores, familiares, transportistas...) e indirectos (el resto de la comarca), pasemos el duelo con todas sus fases: negación, enfado, negociación, depresión y aceptación. La aceptación no significa estar de acuerdo con lo ocurrido o resignarnos a un futuro gris y decadente para este valle. La aceptación significa dejar de luchar contra la realidad, dejar ya de malgastar nuestras fuerzas en intentar cambiar decisiones ajenas que parecen irreversibles, dejar de fijarnos en lo que no está en nuestras manos y empezar a centrarnos exclusivamente en lo que depende de nosotros. Porque, ¿es posible imaginarse un Zumarraga-Urretxu sin Arcelor, sobre todo para quienes no hemos conocido otra cosa? ¿Es posible un futuro sin Arcelor? ¿Hay vida más allá de Arcelor? 

viernes, 8 de abril de 2016

LAS SEMILLAS DE LA CONVIVENCIA (y 4)


Foto: Mertxe Peña
Con estos ejemplos he querido poner de manifiesto que hay que hacer planes de convivencia en los centros escolares, claro, pues hay que encauzar de alguna manera las relaciones y los conflictos inevitables que van a surgir. Pero, aun siendo necesario, los valores sobre los que se construye la convivencia humana no pueden encerrarse en un proceso de calidad o en un plan temporalizado y repleto de objetivos, acciones, estrategias y planes de mejora. La humildad, la responsabilidad, la compasión, la generosidad, la autoestima, el respeto... son las semillas de la convivencia y hay que sembrarlas en casa y en la escuela, sí, pero en todo momento, no solo a golpe de silbato o cuando toca según el proceso, porque los valores están en juego siempre y en cualquier lugar: en el saludo del pasillo, en la conversación del patio, en el partido de fútbol, en el claustro o reunión, en la forma de pedir el salero, antes de empezar la clase, durante y después de terminarla... 

Foto: Mertxe Peña
Los valores son como las flores y las plantas del jardín que pisamos diariamente, cuyas semillas hay que sembrar y regarlas. Y dejarlas crecer sin pretender que nuestros esfuerzos tengan un resultado inmediato. Incluso es posible que con algunas personas no logremos nada, pues son múltiples las influencias que recibimos y los condicionamientos que nos rodean. Por eso, habrá que esperar. Esperar a ver si de esas semillas crecen y maduran personas sensibles, libres y (auto)críticas. Si lo conseguimos, algún día se darán cuenta de que ellas abandonaron una vez la escuela, pero que la escuela nunca las abandonará a ellas.





martes, 22 de marzo de 2016

LAS SEMILLAS DE LA CONVIVENCIA 3


Tú nos dabas Latín en el Instituto y tu nombre era… Santos. Hombre pequeño y serio, con una barba de esas que, por muy rasuradas que estén, son como una gran mancha gris en la cara. Solías fumar cigarrillos Jean, uno tras otro, mientras nos explicabas las declinaciones latinas y yo perdía el tiempo pensando en para qué habían inventado una lengua tan complicada los romanos con lo sencillo que era el castellano. 

Recuerdo que aquella mañana de 1979 nos llegó una terrible noticia: un joven que estudiaba en un Instituto cercano estaba haciendo dedo y su profesora de física lo cogió en su coche. Cuando iban los dos en el coche, el joven asestó un navajazo a su profesora y la dejó gravemente herida. El motivo también se corrió rápidamente: por lo visto, la profesora suspendía continuamente al alumno aunque hiciera correctamente los exámenes, y éste hizo lo único que podía hacer: vengarse y darle un navajazo. Una vez conocida la explicación, a muchos alumnos nos pareció justa la acción del joven y, desde el primer momento, salimos en su defensa.

Al mediodía te vi entrar cabizbajo en clase, como si fueras a realizar una empresa imposible. Dejaste el libro de Latín encima de la mesa y nos comunicaste que el claustro de profesores había decidido que, en lugar de dar aquella clase, nos ibais a explicar por qué no había que hacer lo que aquel joven hizo. Nervioso, pero con firmeza, improvisaste una sesión inusual y que ahora me parece una proeza: empezar una clase sin libro y que no sabes cómo va a terminar sobre un tema tan escabroso. Y tengo que confesarte que estuviste magnífico: tú solo, ante 30 jóvenes de 17 años, luchando con las palabras y el humo de los cigarros para decir lo que debiera ser tan sencillo de entender pero es tan difícil de explicar. Pero nosotros seguíamos inflexibles justificando el navajazo. Cuando terminó la clase, saliste tan cabizbajo como entraste, abatido, llevando en tu mano el libro de Latín que no llegaste ni a abrir. La verdad, sin embargo, fue otra: que, aunque entonces, quizá por pura arrogancia o cabezonería, no lo admití, me convenciste, Santos, puedes estar seguro de ello.

Foto: Mertxe Peña
De todo el latín que me enseñaste no recuerdo sino “Puella bona est” y alguna otra cosa suelta más, pero la lección que nos diste aquel día fue admirable. Por una parte, fuiste valiente, pues, pudiendo hacer lo más fácil para ti, o sea, darnos clase de Latín como si nada hubiera ocurrido, hiciste lo más difícil: dejar de enseñarnos Latín y educarnos para hacernos mejores. Por otra parte, fuiste el primer profesor con quien debatí de igual a igual y respondía a mis argumentos. Por último, nos dijiste claramente lo que todos sabíamos pero no queríamos escuchar: que quien mata a alguien se mata de alguna manera a sí mismo, pues mata su propia humanidad. Y si matas tu humanidad, ¿qué te queda? Necesité un tiempo para profundizar en esta idea y entenderla pero, a partir de entonces, ya no fui el mismo. No recuerdo bien el resto de argumentos y no sé si eran muy lógicos y razonables, pero gracias a ti descubrí el placer de dudar y pensar por mí mismo sobre por qué está bien lo que está bien y por qué está mal lo que está mal. Y quizá por eso, entre otras razones, me decanté por la Filosofía.

Hoy también, un joven alumno puede justificar fácilmente el hecho de divertirse con el vídeo de una paliza real grabada con un móvil, o que un chico le zurre a su chica porque le ha puesto los cuernos, o un atentado terrorista. En estos casos, Santos, me armo de tu valor, dejo el libro sin abrir encima de la mesa y yo también, nervioso pero con firmeza, improviso una clase. 

martes, 15 de marzo de 2016

LAS SEMILLAS DE LA CONVIVENCIA 2


Foto: Mertxe Peña
Tú tenías el que entonces me parecía interminable nombre de sor Guadalupe Eugenia y transmitías, frente a mi carácter apocado, una vitalidad intensa. Imbuido en el imaginario cristiano en que fui educado, para mí eras una especie de Virgen María pero no la Virgen María vestida de blanco, pálida, compungida y de aspecto cerúleo de las estatuas, sino alegre, de buen humor y rojinegra. Negra por tu hábito de monja, y roja por tus carrillos rojos que le daban a tu rostro el aspecto de una redonda y apetitosa manzana. Recordándote ahora, quisiera evocar dos momentos. 

El primero es un cuento: la historia de un hombre que buscaba desesperadamente a Dios en las cumbres de las montañas y en la soledad de los extensos bosques, hasta que se topó con un sabio, quien le dijo que no debía buscar a Dios en los montes, ni en los bosques ni en las estrellas, sino en los ojos de cada persona. Aun siendo bonita, no fue la historia en sí lo que me cautivó, sino la forma en que la contabas: como si fuera un secreto que tenías guardado desde hace tiempo y que nos lo revelabas sólo a nosotros. Pero, ¿sabes qué fue lo más sorprendente? Pues que, cuando terminaste la historia, se hizo en el aula un silencio y nos miraste uno a uno. Y cuando tus ojos se posaron en los míos… ¡me miraste como si hubieras encontrado en mí a Dios! Hoy no sé o no creo que crea en Dios, pero cuando en el torbellino de la rutina mi mirada se apaga y se cansa, me acuerdo de ti y la enciendo para que las personas a las que miro, si no Dios, se sientan, por lo menos, importantes y dignas de respeto y consideración.

En otra ocasión, cuando tenía unos 5 ó 6 años, se me soltaron los cordones de los zapatos, me acerqué a ti y extendí el pie hacia delante para que me los ataras. Tú te agachaste, me anudaste los cordones y… ¡y me diste un beso! Yo no pude resistir la tentación y, rápidamente, acaricié tu cara de manzana con mis dedos. Luego, por la noche, me preguntaba en la cama: ¿Por qué me ha dado un beso si yo sólo le he pedido que me atara los cordones? ¿Por qué me diste aquel beso, si no tenías por qué dármelo? Algunos años después supe que a eso, a dar más de lo que debemos dar, se le llama generosidad. A partir de entonces, casi deseaba que se me soltaran los cordones. Además, si no recuerdo mal, tú fuiste la primera que me enseñó a hacer las primeras letras y, no sé si será verdad o mentira, pero me gusta pensar que, si hoy me apasiona escribir y leer, fue gracias a tu beso.



lunes, 7 de marzo de 2016

LAS SEMILLAS DE LA CONVIVENCIA 1

Hace unos años, cuando estuve de presidente de la Asociación de Padres del colegio Gainzuri, se celebró un acto en Vitoria al que asistí junto a algunas profesoras y me pidieron que escribiera algo sobre el tema de la convivencia. El resultado fue un recorrido sentimental y un reconocimiento hacia tres personas que me enseñaron algo que he considerado importante en mi vida, como la compasión, la generosidad, el sentido crítico... Hoy empiezo con la primera y, en sucesivas entradas, hablaré de las otra dos. Y quizá, más adelante, hablaré de otros profesores y profesoras con los que, ahora que me acuerdo, también guardo una deuda especial por algún motivo.




Foto: Mertxe Peña
"Tengo que empezar por ti, amá, pues, antes de nacer, fue en tu voz lejana y, después de nacer, en tus susurros y caricias donde encontré los primeros rastros de humanidad. Al principio no entendía muy bien qué veía en tus ojos risueños, pero con una fuerza mágica y misteriosa me fueron seduciendo hasta que se abrió ante mí todo el encanto de tu forma de ser. Y es que tú fuiste mi primera maestra. A través de juegos y canciones, bien llorando o bien riendo, contigo aprendí los caminos que conducen a una vida verdaderamente humana. Y ahora comprendo por qué un niño puede sentirse huérfano aunque tenga padres. Así lo expresó acertadamente el poeta Joxean Artze en aquel certero poema:

Si quiere algo,
se lo dan...
y a pesar de ello, el niño está triste.
Si desea algo,
si pide algo,
se lo traen…
y a pesar de ello, el niño está triste,
siempre triste.

En cuanto quiere,
al momento de pedir
ha obtenido lo que le apetece,
todo cuanto desea conseguir…
y a pesar de ello, el niño sigue todavía triste,
más triste que nunca.

Le han dado todo lo que quiere,
pero nadie,
nadie le ha dado lo que necesita*.

Tengo la impresión de que me has dado todo lo que necesitaba. Recuerdo todavía, por ejemplo, aquellas películas como Matar un ruiseñor, Qué bello es vivir, Oliver Twist... que mis hermanos y yo veíamos contigo en la pequeña sala iluminada por la televisión en blanco y negro y junto a la estufa de butano. A medida que la historia se iba complicando, las desgracias se cebaban con los protagonistas. Entonces, ahogados por la tristeza, uno a uno comenzábamos a gemir a escondidas. Pero, cuando todos los males desembocaban en un final feliz, los cuatro nos abrazábamos y llorábamos de alegría. ¡Vaya catarsis! En aquellos momentos en que compartimos nuestros llantos, aprendí que todas las lágrimas humanas tienen el mismo sabor de la amargura y, de esa manera, mi corazón quedó tocado para siempre y nunca he podido ya desprenderme de esa sensibilidad hacia el dolor ajeno".


* Josanton Artze “Hartzut”, Mundua gizonarentzat egina da, baina ez gizona munduarentzat, editorial Zubi Zurubi, 1998. Traducida al castellano por mí.



lunes, 11 de enero de 2016

VIVE LA VIDA



                                                                    Foto: "Atardecer en Saint Malo"  Mertxe Peña

Vive la vida. Vívela en la calle

y en el silencio de tu biblioteca.

Vívela en los demás, que son las únicas

pistas que tienes para conocerte.

Vive la vida en esos barrios pobres

hechos para la droga o el desahucio

y en los grises palacios de los ricos.

Vive la vida con sus alegrías

incomprensibles, con sus decepciones

(casi siempre excesivas), con su vértigo.

Vívela en madrugadas infelices

o en mañanas gloriosas, a caballo

por ciudades en ruinas o por selvas

contaminadas o por paraísos,

sin mirar hacia atrás.

Vive la vida.


Luis Alberto de Cuenca  (Por fuertes y fronteras, 1996)




martes, 22 de septiembre de 2015

A VECES HAY TANTA BELLEZA EN EL MUNDO…


Alguna vez ya he hablado de la mirada poética. Es una mirada que aúna magia y fantasía con intuición y certeza, aunque parezcan binomios incompatibles. Esa mirada me ayuda reconciliarme con la vida como un proyecto no sólo ético, sino también estético, y requiere no olvidar que la realidad no se agota en las rutinas, convencionalismos, discursos y explicaciones, formalismos, apariencias, idas y venidas repetidas, lugares comunes…  


Acuérdate de cuando te deleitabas intentando rozar suavemente la tersura de una burbuja, siguiendo el movimiento azaroso de las motas de polvo que deambulaban a contraluz, observando las manos morenas, curtidas y venosas de aquel anciano sobre la mesa blanca o inspirando aquel intenso olor y color que te embargaban y te devolvían a un lugar desconocido y familiar al mismo tiempo.


Mantener esa mirada es, hoy en día, un ejercicio de audacia y resistencia, pero también una opción vital por vivir en ese nivel de realidad que está ahí mismo pero que solo se capta con una cierta capacidad de contemplación, con un estilo y ritmo de vida pausado que incluya una predisposición permanente a dejarte seducir por cualquier cosa que te circunde: la disposición curiosa de esos  dos libros, la presencia extraña de ese hueco, el nudo expresivo de ese árbol, la caída y derrota de esa señal, la hermosas soledad de esa flor, la visión de un perfil que te estremece durante un segundo...

Me gustaría mostraros tres ejemplos de lo que quiero decir.


El primero son las fotos de Mertxe que acompañan a estas letras y que hablan por sí mismas.

El segundo ejemplo es este texto de Ramón Gaya: «La poesía no es una de las artes. 


La poesía está en todas las artes.
La poesía es algo que está en el hombre, un sentimiento que está en todos. Puede haber un hombre que trabaje la tierra y tenga un sentimiento poético trabajándola. Ahora eso se va perdiendo por la imbecilidad de la civilización actual. Se le está arrancando al hombre no el amor a la tierra sino el amor de la tierra, e incluso el sentimiento de la tierra. Había en ello un sentimiento poético. Cuando está atardeciendo y el campesino sale después de haber sudado, después de haber sufrido, cuando sale, digo, a la puerta de su casa y ve cómo está la parra, cómo atardece —se ven las nubes y da un poco de airecillo—, bueno, pues eso es un sentimiento poético. Y él sale a la puerta de su casa para recibirlo, para sentirlo…»


Por último, os invito que veáis este hipnotizador y absorbente fragmento de la película American Beauty (Sam Mendes, 1999), cuyo guión reproduzco: "Era uno de esos días en que está a punto de nevar y el aire está cargado de electricidad. Casi puedes oírla, ¿verdad? Y esa bolsa estaba bailando... conmigo... como un niño pidiéndome jugar, durante quince minutos. Es el día en que descubrí que existe vida bajo las cosas, y una fuerza increíblemente benévola que me hacía comprender que no hay razón para tener miedo… jamás. El vídeo es una triste excusa, lo sé, pero me ayuda a recordarlo; necesito recordarlo. A veces hay tanta belleza en el mundo que siento que no lo aguanto, y que mi corazón simplemente se va a rendir"

En español:


En inglés con subtítulos en español:






miércoles, 15 de julio de 2015

¡ME ABURRO! UNA LISTA DE IDEAS PARA COMBATIR EL ABURRIMIENTO


Javier Merino
El aburrimiento es una de las emociones básicas y se origina cuando no encontramos nada valioso en la situación en la que estamos, cuando consideramos imposible disfrutar del presente o generar oportunidades en un futuro. Como las emociones también nos hablan, el mensaje del aburrimiento es que busquemos alternativas más interesantes, que investiguemos a nuestro alrededor o cambiemos de entorno o situación. Si le hacemos caso, actuaremos y recuperaremos el interés. 

Así conseguía yo que mi hijo mayor convirtiera, por ejemplo, la enciclopedia Espasa-Calpe de 30 tomos en una torre desde la que lanzar a los Gormiti, el sofá en una cueva de piratas con ayuda de unas mantas, o fabricara una cachiporra con periódicos y cinta aislante. Por eso, salir del aburrimiento requiere cierta disposición a permitir el desorden, el cambio o la improvisación. La razón de que se recomiende dejar que los niños se aburran, que experimenten esa desazón, es que sean ellos mismos los artífices de una nueva idea que les devuelva la ilusión. Ante la temida frase de "me aburro", la mejor ayuda de los padres es, sencillamente: piensa, busca, investiga, indaga, imagina, prueba, experimenta... 

Javier Merino
No obstante, os voy a dejar una lista que surgió a partir de una columna de Guille Viglione publicada en El Diario Vasco, donde proponía ideas para que un adolescente no se pasara todo el verano "de la play a la playa". Recogí las propuestas y fui añadiendo otras. El resultado es este documento con multitud de sugerencias para estos días de julio y agosto, aunque también valgan para cualquier época del año, incluidas las vacaciones de Navidad o Semana Santa y esos fines de semana de invierno caseros.


Las he clasificado según las Inteligencias Múltiples, aunque muchas de ellas compartan más de una:
  • Escribir y leer: Inteligencia Lingüística.
  • Manos a la obra: Inteligencia Espacial.
  • Tú y tu cuerpo: Inteligencia Cinestésica.
  • ¡Música, maestro!: Inteligencia Musical.
  • Tú y los demás: Inteligencia Intrapersonal e Interpersonal.
  • Dándole al coco: Inteligencia Lógico-matemática.
  • Natural: Inteligencia Naturalista.

Si tenéis más sugerencias, os agradecería que las compartierais y las publicarais como un comentario o me las remitáis para que las vaya añadiendo a la lista.


Javier Merino
Las imágenes que veis son cuadros de Javier Merino, que no se aburre y, por los menos, artista bifacético, ya que, hace años tuve la oportunidad de escuchar sus canciones y, ahora, de gozar de sus pinturas. Os dejo unas muestras de este pintor que tan bien sabe convertir la cotidianeidad en vida y color y a quien agradezco que me permita publicarlas.

Javier Merino
Aquí tenéis la lista de ideas ME ABURRO.

lunes, 6 de julio de 2015

DOS PEQUEÑOS GRANDES RECONOCIMIENTOS DE GAINZURI

Gainzuri es el colegio público de Zubi y, antes de terminar este curso, no quiero dejar sin agradecer los dos pequeños reconocimientos que hemos recibido desde allí.

El primero se lo debemos a su actual director, Iñaki Etxaniz. Iñaki fue mi alumno de Filosofía cuando yo hacía mis pinitos de profesor en La Salle y guarda entre sus recuerdos el hecho de que yo le animara a estudiar Magisterio, cosa que, según él, fue determinante para que lo hiciera. Es un ejemplo de algo en lo que he reflexionado mucho: el poder (y responsabilidad) que tenemos los docentes y orientadores a la hora de incidir en el futuro académico y profesional de muchos alumnos que no tienen nada claro por dónde dirigir sus pasos.

El caso es que fue un acierto y ahora vive su profesión de "maisu" (maestro) y su cargo de director con un entusiasmo y una pasión envidiables. El entusiasmo le lleva a ver el futuro de la educación con optimismo y confianza (pues ¿qué otra opción digna hay para quien se dedica a la educación de niños y jóvenes?) La pasión, por su parte, le hace vivir el día a día con la misma fuerza que proporciona sentir que te estás dedicando a aquello para lo que estás hecho (antes se llamaba "vocación" y se consideraba muy importante a la hora de elegir una profesión). Por si fuera poco, es joven y todavía no se ha "quemado" ni ha desarrollado ninguno de los síntomas propios de la enseñanza tales como la amargura, la desilusión, el hastío o el cinismo que, si no estás muy al loro, se van apoderando cuando llevas unos cuantos años. Sin embargo, Iñaki es el prototipo de persona "creacrítica", que aúna creatividad y sentido crítico (en el fondo, lleva a un filósofo dentro). Quizá por eso tuvo la deferencia de leerse el trabajo ganador del concurso Filosofía de Urgencia que ganaron los alumnos de Bachillerato de UGLE y presentarlo en el claustro de Gainzuri como un ejemplo de innovación educativa, ya que el trabajo estaba hecho a partir de noticias de prensa recogidas por los alumnos, de las preguntas que esas noticias suscitaban en ellos y del debate crítico posterior. Así pues, Iñaki, te doy las gracias.

El segundo reconocimiento ha tenido un origen distinto, aunque venga también de Gainzuri. El hecho es que el 25 de abril se celebra el día del libro y en Gainzuri suelen invitar a los padres a que vayamos al aula de nuestros hijos a contar o leer algún cuento. Yo me presté a ello en el grupo de mi hijo de 7 años, aunque estuviera de baja recuperándome de la rotura de peroné, y me preparé el cuento Zapatagorri. Sin embargo, en la consulta que tuve con el médico cinco días antes, el 20 de abril, éste me dio el alta. La primera idea fue: "Pues ya no puedo ir a contar el cuento". Pero a continuación pensé: "¿Y por qué no voy a contar el cuento con mis alumnos?" Dicho y hecho: en cuanto me incorporé al trabajo, en un par de horas preparé con mis alumnos de Bachillerato el cuento: mientras yo lo narraba, ellos representaban  a los distintos personajes. La experiencia fue muy gratificante para todos. 


Además, después realicé un pequeño taller filosófico con los niños sobre alguno de los temas que planteaba el cuento y me quedé sorprendido por varias razones. En primer lugar, por las ganas de pensar que tienen muchos niños ante preguntas abiertas; ganas de pensar que, paradójicamente, la escuela se encargará de eliminar al hacerle tragar y memorizar tantas y tantas respuestas ya hechas. En segundo lugar, por la profundidad de algunas respuestas. Por ejemplo, ante la pregunta: "¿qué es lo que te da miedo actualmente?", las respuestas más habituales fueron animales de todo tipo, pero también alguien respondíó "los asesinatos". Aunque la respuestá más chocante, fue la de un niño que respondió: "no existir". ¡Con 7 años!

Pues bien, al cabo de unos días recibí a través de mi hijo Paulo una cartulina en formato de cuaderno con unas dedicatorias y una fotografía que las podéis ver aquí. Lo cual, aparte de darnos mucha alegría a mis alumnos y a mí, es un buen ejemplo del buen hacer de esas "andereños" o señoritas que han utilizado la mejor manera de enseñar el reconocimiento a los niños: hacerlo. Eskerrik asko!


















viernes, 12 de junio de 2015

URRETXU Y ZUMARRAGA O LOS CATETOS DE VILLARRIBA Y VILLABAJO

Hace poco, en una de las clases del curso de Excelencia Personal, trabajando el valor de la humildad, hablamos de los modelos mentales, es decir, del conjunto de elementos que hace que cada uno de nosotros interprete y valore la realidad de determinada manera y actúe, por lo general, en consecuencia. Para rastrear esas creencias básicas hicimos un ejercicio en el que yo planteaba varias preguntas. Una de ellas era "¿Deberían unirse Urretxu y Zumarraga?" Alguien respondía a la pregunta y otra persona debía hacerle otra pregunta para indagar qué valor o creencia subyacía a su respuesta, y así sucesivamente. El debate se alejó del objetivo (rastrear el modelo mental) pero fue muy interesante. La postura mayoritaria era la de que ambos pueblos fueran acercándose, aunque con matices. Yo me mantuve al margen y me limité a hacer algunas preguntas. 

Hoy tenía intención de escribir sobre otro tema local, pero cuando he tenido que teclear las letras para escribir los nombres de los dos pueblos, he dicho: "¡Se acabó!" Efectivamente, a partir de ahora, para referirme a las localidades de Urretxu y Zumarraga utilizaré el nombre "Zubi" por tres razones:

1. Porque es más breve y funcional.
2. Porque en las dos primeras letras aparecen las iniciales de ambos pueblos (ya lo siento, pero no existe la palabra "uzbi").
3. Porque incluye un juego de palabras entre "bi" (dos, en euskara) y "zubi" (puente, en euskara). De esta manera, expreso con una sola palabra lo que siempre he hecho y he sentido desde que tengo uso de razón: vivir entre las calles y la gente de un solo lugar aunque fueran dos.


Así pues, que le den por saco a la historia, esa que es única pero que cada uno la utiliza luego en función de sus propios intereses para justificar una cosa o la otra (¿Por qué nació Villarreal de Urrechua en 1383? ¿Qué motivos tenían sus fundadores? ¿De quién querían librarse y a quién pidieron ayuda?). Que le den por saco a la "idiosincrasia" de cada pueblo, apoyada en idioteces como que los de Urretxu son más así y los de Zumarraga más asá y hay que seguir conservando esa diferencia. (¿En qué lugar de este indiferenciado valle vivían los fundadores de Villareal de Urrechua? ¿En qué ladera de qué monte?). Que le den por saco a la falta de condiciones para afrontar esa cuestión (¿A quién le faltan condiciones? ¿Quién va a ganar y perder con la unión y con la desunión? ¿A quién le interesa y a quién no?). 

Decía el filósofo Descartes que el sentido común era la cosa más repartida en el mundo y no se equivocaba. Si no, observad cómo la unión de ambos pueblos es ya un hecho a nivel social, cómo la mayoría de la gente se empareja y mezcla sin mirarse el lugar de nacimiento en el carné de identidad, mirad cómo reside indistintamente a un lado u otro del río, cómo pone sus negocio o empresa aquí o allá, cómo funciona ya como si viviera en un solo lugar. En contraposición, debe presenciar absurdos, como que en algunos ambientes sea un tema casi tabú o "espinoso", que no se haya generado un debate o un estudio sobre distintas formas de unión o las ventajas e inconvenientes de un proceso de este tipo, que concejales y/o alcaldes nacidos o residentes en un pueblo ocupen sus cargos en el otro, que no haya, por lo menos, comisiones mixtas permanentes de urbanismo, servicios, transportes, economía e industria... (otro día quizá hable de la descomarca de Urola Garaia).

Por supuesto que todavía queda gente en ambos pueblos con una mentalidad retrógrada y tribal tan propia en esta tierra de larga tradición banderiza, empeñada en que prevalezca más lo que nos separa (el pasado), que lo que nos une (¡el futuro, insensatos!). Y tengo que confesar que, según mi experiencia, los he encontrado más en Urretxu que en Zumarraga. Todavía recuerdo que en una entrevista que le hacían a alguien, a la pregunta de qué valoraba más en una persona, respondía... ¡que fuera de Urretxu! O sea, no que fuera honrada, responsable, empática, solidaria, imaginativa, creativa, alegre y con buen humor, culta, respetuosa, ejemplar, ética, cooperadora, comprensiva (en fin, la lista de cualidades positivas que puede tener alguien es interminable), sino que fuera de Urretxu. Valorar a alguien porque haya nacido a un lado del Urola en lugar de al otro es tan injusto y descabellado como valorar a alguien porque sea de determinada raza o sexo, ya que son cualidades que nadie puede elegir. En otra ocasión, siendo presidente de la sociedad euskaltzale Zintzo-Mintzo, asistí a una reunión para valorar las fiestas de Urretxu y aluciné en colores cuando alguien defendía en un castellano perfecto que la "euskal jaia" (fiesta vasca) debía ser potenciada (no por la cultura, la tradición o el euskara), sino (vuelve a agarrarte) "porque era algo que nos diferenciaba de Zumarraga". Aunque menos, también he encontrado gente de esta en Zumarraga, con una postura más arrogante y prepotente hacia sus vecinos "con complejo de inferioridad".

Pero esta situación va a ser cada vez más insostenible porque el sentido común, igual que lo ha ido haciendo hasta ahora, se va a ir imponiendo frente a miedos, inercias y memeces varias que todavía tendremos que escuchar para justificar lo que, en pleno 2015, en una sociedad con una mentalidad mínimamente racional, abierta y preocupada por el futuro, sobre todo económico, es injustificable.

Hace muchos años, cuando alguien de fuera venía de visita a Zubi y le explicaba con cierta autosatisfacción ("¡fíjate qué cosa más curiosa ocurre aquí con estos dos pueblos!") que lo que es un mismo núcleo urbano, es en realidad dos pueblos distintos con ayuntamientos distintos, solía recibir por respuesta una sonrisa forzada y una mirada incrédula. Ahora comprendo que esa sonrisa forzada y mirada incrédula expresaban algo así como "pues qué estupidez", aunque no se atreviera a decírmelo con estas palabras. Lo mejor de todo es que esa impresión de "situación incomprensiblemente estúpida", la percibo no ya en la gente de fuera, que también, sino en mis hijos y en la mayoría de los jóvenes con los que hablo y que han nacido en Zubi.

Vamos, que para ellos somos ya como los catetos de Villarriba y Villabajo de aquel anuncio de Fairy, aunque desgraciadamente, Luis García Berlanga no se fijó en nosotros para hacer una serie.






lunes, 18 de mayo de 2015

VÍDEO DE LA CHARLA-COLOQUIO DE FERNANDO SAVATER EN UGLE

El jueves 30 de abril vino, por fin, Fernando Savater a Urola Garaiko Lanbide Eskola, acompañado de Francisco Martínez Soria, director de la editorial Ariel. Digo "por fin" porque lo habíamos ido posponiendo a lo largo de los últimos nueve meses debido a problemas personales del filósofo donostiarra. Yo hubiera preferido postergar el acto hasta el curso siguiente en lugar de "traerlo" en las circunstancia en que vino, pero los alumnos ganadores del concurso Filosofía de Urgencia terminaban dentro de unos días las clases y muchos de ellos abandonarán la escuela. Y tenían que irse con el premio prometido: un coloquio con el autor del best seller filósofico Ética para Amador. ¿Qué me gustaría destacar de él?

Como veis, la filosofía es para todas las edades (Fotografía: Mertxe Peña)

Pues que, en cuanto bajó del coche, su sonrisa y cercanía hicieron que mis nervios desaparecieran y supo inyectarme la misma alegría (según su definición -que no he olvidado-, la alegría es la afirmación incondicional de la vida en el presente, y es lo máximo a que podemos aspirar los humanos) que me insufló cuando yo solo tenía 20 añitos y me dio la primera clase de Ética en la Facultad de Filosofía de Zorroaga. 

Alumno y profesor 30 años después y la lección aprendida en la pizarra (Fotografía: Mertxe Peña)
También que se esforzó para que brotara su característico pensamiento lúcido a partir de las las preguntas que le íbamos realizando y fue desgranando los sucesivos temas: la importancia de la Filosofía y el pensamiento crítico, las distintas formas de intoleranciael Estado Islámico y el fanatismo religioso, los problemas derivados de la inmigración y el multiculturalismo,  la situación política actual, el aborto, la eutanasia, la adopción de niños por parte de las parejas homosexuales, la legalización o no de las drogas, las descargas de Internet... y también algunas preguntas sobre los filósofos estudiados este año, especialmente sobre los gobernantes-filósofos que Platón propone para su Estado ideal o el superhombre de Nietzsche. Comentando con algunos alumnos qué les pareció el encuentro, me transmitieron que les hubiera gustado que en algunos asuntos se hubiera "mojado" o hubiera profundizado más. En cualquier caso, y aun estando de acuerdo, me quedo con la buena impresión general, sobre todo teniendo en cuenta las circunstancias en que vino. 
Algunos de sus casi 90 libros publicados (Fotografía: Mertxe Peña)
Asimismo, creo que las personas que fueron con algunas reticencias a escucharle (fundamentalmente por cuestiones políticas), tuvieron la oportunidad de conocer algunas de sus facetas: filósofo, periodista, lector, amante de la literatura y el cine de aventuras, intriga y fantasía. Experto en pensadores de la talla de Cioran o Spinoza o en personajes como King Kong, Sauron o Peter Pan. Político (en el sentido literal de la palabra, "ciudadano") que, como buen filósofo, ha practicado la autocrítica y ha ido evolucionando desde posturas libertarias hasta posturas liberal-conservadoras pero, entonces y ahora, vehemente contra los fanáticos. Escritor y orador brillante, ingenioso, incisivo, irónico, ocurrente (en el buen sentido de la palabra), jovial y accesible, que tan pronto te cuenta una anécdota graciosa como un pensamiento profundo. Amante de las paradojas. Culto e ilustrado pero tan capaz de hablar para un público experto en Metafísica como iletrados, y que entabla una conversación y se codea con premios Nobel o con jóvenes escolares que no consiguen aprobar una asignatura.  

Aquí tenéis los vídeos del coloquio en dos partes. Que lo disfrutéis. Las imágenes de este evento se las debo a dos personas: las fotos, a Mertxe, y el vídeo, a Juanma.  ¡GRACIAS A LOS DOS!